En el marco del Día del Bombero en México, rememora los inicios del Escuadrón Cóndor y la evolución de la corporación local

Por: Benjamín Fuentes

LA PRENSA

PARRAS, COAHUILA. – Este 22 de agosto se conmemora en México el Día del Bombero, una fecha que tiene su origen en la historia del servicio de emergencia en el país. Fue el 22 de agosto de 1873, en el puerto de Veracruz, cuando se creó el primer cuerpo de bomberos de México, dando paso a una tradición de servicio que, más de 150 años después, continúa vigente en distintas ciudades del país.

En Parras de la Fuente, esa historia también tiene nombres, fechas, sacrificios y generaciones de voluntarios que contribuyeron a consolidar el actual Departamento de Bomberos.

Con 28 años de servicio, el director de Protección Civil y Bomberos de Parras, Juan Manuel Parra Gallardo, de 47 años de edad, recordó los orígenes de la corporación y a quienes fueron fundamentales para que el municipio pudiera contar con un cuerpo especializado para atender incendios y emergencias.

Parra Gallardo explicó que los antecedentes del actual cuerpo de Bomberos de Parras se encuentran en el Escuadrón Cóndor, iniciado por Juan Manuel Adriano Hernández, integrado inicialmente por voluntarios vinculados con la Cruz Roja.

Posteriormente, se fueron incorporando más personas y comenzó la organización formal de lo que sería el cuerpo de Bomberos de Parras. Parra Gallardo señaló que él comenzó a integrarse aproximadamente un año y medio después de aquellos primeros trabajos y, con el paso del tiempo, ocupó diferentes responsabilidades, desde teniente de cuadrilla y comandante operativo, hasta llegar a la dirección de Protección Civil y Bomberos.

Los primeros años y el esfuerzo ciudadano

De acuerdo con el relato de Parra Gallardo, la creación del cuerpo de Bomberos fue resultado principalmente del esfuerzo ciudadano y del voluntariado, en una época en la que Parras no contaba con un departamento especializado para combatir incendios.

Entre las personas que participaron en ese proceso mencionó a la química fármaco-bióloga Yolanda Díaz Almazán, así como a Felipe Núñez, quien actualmente trabaja en el municipio y formó parte de aquel patronato.

También destacó la participación de los hermanos Daniel Viera de la Garza y Carlos Viera de la Garza, quienes apoyaban con sus vehículos para trasladar lesionados; además de Guillermo Guzmán, a quien reconoció por impulsar parte de la estación de Bomberos.

En las actividades para reunir recursos también participaron personas como Sergio Agustín Velásquez Hernández, mientras que el Club Rotario se sumó al esfuerzo y posteriormente se incorporaron José Feliciano Sosa Ramírez y Luis Calderón Muller, a quienes Parra Gallardo identificó como pilares en la consolidación del departamento.

El director explicó que, aunque históricamente se toma 1996 como un año de referencia para el inicio de esta etapa del cuerpo de Bomberos, desde aproximadamente un año antes ya se realizaban actividades para reunir recursos, entre ellas rifas y loterías, además de trabajar en la documentación necesaria para constituir los patronatos.

En sus primeros años, el cuerpo llegó a contar con alrededor de 30 voluntarios.

UNA NECESIDAD QUE NACIÓ DE LOS INCENDIOS

Parra Gallardo recordó que una de las razones que hizo evidente la necesidad de contar con un cuerpo de Bomberos en Parras fueron los incendios recurrentes relacionados con una empresa que almacenaba estopa.

Aquellas emergencias hicieron necesario contar con personal capacitado, equipo y herramientas adecuadas para combatir incendios y proteger tanto a las personas como al patrimonio.

Con el paso de los años, el cuerpo de Bomberos pasó de ser una organización de carácter voluntario a integrarse a la estructura municipal, atravesando diferentes administraciones y recibiendo apoyo de autoridades estatales y municipales.

Entre las mejoras a la infraestructura, Parra Gallardo recordó la remodelación de la estación realizada durante la administración del exgobernador Humberto Moreira Valdés, así como posteriormente el apoyo recibido durante el gobierno del exgobernador Miguel Ángel Riquelme Solís.

Actualmente, señaló, también cuentan con respaldo del gobernador Manolo Jiménez Salinas, así como de la Secretaría de Protección Civil del Estado de Coahuila.

UNA HISTORIA MARCADA POR EL SACRIFICIO

Para Juan Manuel Parra Gallardo, la historia de Bomberos de Parras no solamente está formada por edificios, vehículos y equipos, sino principalmente por las personas que han arriesgado su vida para ayudar a los demás.

Recordó particularmente el rescate de un compañero de Bomberos y Cruz Roja ocurrido durante un mes de septiembre, en el que lamentablemente perdió la vida José Luis Monreal Ramírez.

Dijo que experiencias como esa dejan una marca permanente no solamente en quien las vive directamente, sino en todo el departamento, porque los compañeros fallecidos permanecen en la memoria de quienes compartieron con ellos jornadas de trabajo y servicio.

También recordó intervenciones en las que han participado en rescates de menores fallecidos, incendios donde familias han perdido prácticamente todo su patrimonio y situaciones que involucran a personas en condición de calle.

En estos últimos casos, explicó, la labor de los elementos va más allá de una emergencia: en ocasiones implica entregar una cobija, proporcionar atención médica y apoyar a personas que enfrentan enfermedades crónicas o problemas relacionados con el consumo de alcohol y drogas.

VOLUNTARIOS QUE MANTIENEN VIVA LA TRADICIÓN

Parra Gallardo reconoció que, pese al paso de los años, todavía existen personas que acuden voluntariamente cuando se presentan situaciones de riesgo.

Mencionó a Jesús Gerardo Lucio, Octavio Contreras y nuevamente a Juan Manuel Adriano Hernández, además de otros elementos que en diferentes momentos han formado parte de Bomberos y Cruz Roja.

Destacó que muchos voluntarios estudian o trabajan y, aun así, encuentran tiempo para apoyar en emergencias.

Por ello, consideró que el voluntariado representa una parte fundamental de la historia de Bomberos de Parras y lamentó que cada vez sea más difícil encontrar personas dispuestas a asumir ese compromiso.

DE LA CRUZ ROJA A BOMBEROS

La historia personal de Juan Manuel Parra Gallardo también está ligada al servicio de emergencia.

Recordó que comenzó en la Cruz Roja de Parras, al igual que su hermano y una hermana que también formó parte de esa institución.

Explicó que sus padres son originarios de La Laguna y que desde joven le llamaban especialmente la atención los cuerpos de Bomberos. Recordó que frecuentemente pasaba frente a Bomberos San Pedro, Coahuila, y que le emocionaba observar a los elementos y sus unidades.

Incluso tuvo la oportunidad de ver a Bomberos San Pedro participar en un incendio ocurrido en Parras aproximadamente entre 1985 y 1987, experiencia que permaneció en su memoria.

Cuando años después tuvo la oportunidad de integrarse al cuerpo de Bomberos, decidió aceptar el reto, capacitarse y continuar preparándose profesionalmente.

Con el tiempo también concluyó sus estudios para poder continuar desarrollándose dentro del ámbito de Protección Civil.

LA PARTE MÁS DIFÍCIL DEL OFICIO

Parra Gallardo señaló que lo más satisfactorio de ser bombero es ayudar a las personas y recibir, en ocasiones, un simple agradecimiento como reconocimiento por el trabajo realizado.

Pero también reconoció que una de las partes más difíciles es sacrificar tiempo con la familia.

Explicó que los elementos pueden perderse reuniones, celebraciones y momentos familiares porque su responsabilidad exige estar disponibles para atender emergencias.

Por ello, agradeció especialmente a las familias de los bomberos, quienes comprenden las ausencias y representan uno de los principales respaldos para que los elementos puedan cumplir con su labor.

También hizo un reconocimiento a quienes realizan esta actividad de manera voluntaria y no cuentan necesariamente con una nómina, pero continúan prestando servicio.

LOS RETOS HACIA EL FUTURO

El director de Protección Civil y Bomberos señaló que todavía existen áreas de oportunidad para fortalecer la corporación, entre ellas la remodelación y modernización de la infraestructura vehicular.

Asimismo, reconoció el apoyo recibido de otros cuerpos de emergencia, entre ellos el Patronato de Bomberos de la Región Sureste y Bomberos de Torreón, instituciones que, dijo, han contribuido cuando ha sido necesario.

Parra Gallardo manifestó su agradecimiento a todos los compañeros que a lo largo de los años han formado parte de Bomberos de Parras, incluso a aquellos que posteriormente tomaron otros caminos.

Subrayó que sin el trabajo de cada una de esas personas, la corporación no habría llegado hasta donde se encuentra actualmente.

UN LEGADO QUE DEBE PERMANECER

En el marco del Día del Bombero, Juan Manuel Parra Gallardo consideró que la verdadera herencia de una corporación como ésta no está únicamente en sus instalaciones o equipos, sino en la humanidad y vocación de servicio de quienes la integran.

Dijo que tarde o temprano llegará el momento en que las actuales generaciones tendrán que dejar el departamento y dar paso a nuevos elementos, pero expresó su deseo de que el legado de ayudar a las personas, mantener la proximidad social y actuar con humanidad continúe durante muchas generaciones.

“Nos debemos a la población”, es el principio que, de acuerdo con Parra Gallardo, ha acompañado su trayectoria y la de muchos de sus compañeros.

Publicado por Iris Camila Beltran