El peso hace algunos días llegó a un valor máximo “histórico” ante el dólar, cotizándose por debajo de los 17 pesos. Es decir que esa cantidad de pesos equivale a un dólar.

En un breve análisis sobre los motivos que dan pie a esta apreciación del peso podemos señalar dos factores, uno nacional y otro norteamericano. Del lado sur de la frontera es decir en México las tasas de interés son mucho mayores a las de nuestro vecino del norte. Aquí es del 6.5 por ciento mientras que en EEUU fluctúa entre el 3.5 y 3.75 por ciento; este diferencial de 3 puntos ocasiona que los inversionistas globales, inversionistas institucionales extranjeros, fondos de cobertura y gestores de portafolio globales decidan invertir su dinero en México.

Cuando los inversionistas deciden invertir el capital “golondrino”, es decir que puede partir a cualquier lugar en cualquier momento, necesitan vender sus dólares para convertirlos en pesos y ya en pesos invertirlos con una tasa de interés casi del doble de las de los EEUU. Esta compra de pesos ocasiona, como toda mercancía según la ley de la demanda, que su precio suba, dándole más “valor” al peso haciendo que paguemos menos pesos por dólares.

El dólar “barato” tiene para los mexicanos sus ventajas y desventajas. Las ventajas principales son dos: 1) las importaciones serán más baratas, ya que la divisa por excelencia para realizar el comercio internacional es el dólar, al tener este una tasa de cambio más baja ante el peso, las mercancías importadas serán más baratas. Aunque es importante señalar que no por este hecho los precios van a reducirse; basta con verificar el precio de la gasolina, el cual no bajará a pesar de que la importamos casi la mitad de este hidrocarburo. 2) cuando el “valor” del dólar baja las remeses bajan, el motivo es sencillo nuestros paisanos envían dólares sus familias reciben peso, si hace cierto tiempo por cada dólar recibían 19 pesos, hoy reciben menos de 17. Esto ocasiona que el consumo nacional se contraiga generando otros efectos negativos en la cadena producción y en la economía.

Nuestra economía está íntimamente ligada a la economía de los EEUU, por muchos motivos, son nuestros principales socios y consumidores, tenemos más de 3 mil kilómetros de frontera, millones de mexicanos trabajan en aquel país; y sinceramente no es malo que tengamos esa relación con ellos, malo sería que nuestra relación íntima fuera con países pobres y no con la mayor potencia económica de la historia.

Publicado por R Z