Sometimiento a Rocha Moya, el aliado de López Obrador, es decisivo para la Mandataria de México, señala el influyente diario

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LA PRENSA

Para The Wall Street Journal, la Presidenta Claudia Sheinabum protagonizó un momento decisivo en su presidencia al forzar la dimisión del Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, un estrecho aliado del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, y quien está acusado por el Gobierno de Estados Unidos de conspirar con el Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el diario, la Mandataria mexicana «había pasado casi dos años tratando de mantener contento al presidente Donald Trump sin enemistarse con su mentor, el ex líder nacionalista mexicano Andrés Manuel López Obrador».

 «Una crisis reciente ha obligado a Sheinbaum a trazar un rumbo más independiente entre Trump y López Obrador, arriesgándose a un enfrentamiento con uno o ambos», señala el diario.

Recordó que el morenista Rubén Rocha se había separado del cargo de Gobernador hace tres meses después de que los fiscales estadounidenses lo acusaron de conspirar con el Cártel de Sinaloa, considerado el mayor proveedor de fentanilo en Estados Unidos.

«Los cargos forman parte de una campaña de presión sin precedentes por parte de la administración Trump contra los cárteles mexicanos, con Estados Unidos presionando a Sheinbaum para que extradite a Rocha y permita que las fuerzas estadounidenses realicen operaciones en territorio mexicano, todo lo cual ella ha rechazado.

«Hace una semana, Rocha sorprendió a Sheinbaum al anunciar que retomaría su cargo y afirmar haber sido exonerado por la fiscalía mexicana. Poco después de que Rocha revelara sus planes, un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que el Cártel de Sinaloa es una organización terrorista designada que no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos», reseña el WSJ.

El diario reseña que Sheinbaum se enteró de la noticia desde la cama, donde su médico le había ordenado permanecer mientras se recuperaba de una gripe, y «enfurecida», convocó reuniones de gabinete donde puso en marcha una estrategia para impedir el regreso de Rocha.

En lugar de respaldar a Rocha, el movimiento izquierdista Morena, fundado por López Obrador, apoyó a Sheinbaum; y la Secretaría de Gobernación afirmó que la investigación de México sobre Rubén Rocha continuaba y que su decisión de regresar al cargo fue “personal”.

Para el domingo, Rocha había solicitado otra licencia, y el Congreso de Sinaloa designó a un líder interino esta semana.

«El episodio supuso una contundente reprimenda para Rocha, quien hasta ahora era considerado intocable debido a su estrecha relación con López Obrador», señaló el diario.

«La dimisión de Rocha contribuye a mantener a raya a Estados Unidos. Sin embargo, funcionarios mexicanos afirman que es improbable que sea extraditado a ese país. Además de alegar insuficiencia de pruebas, su extradición a Estados Unidos pondría en riesgo una mayor connivencia con el crimen organizado y provocaría exigencias aún más severas por parte del gobierno de Trump», indicaron fuentes cercanas al caso citadas por el diario.

Publicado por Iris Camila Beltran