LES ASEGURAN QUE NO HAY ESPACIO EN LA CLÍNICA 7
El pequeño derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social, nació a las 30 semanas de gestación y a sus 8 días de vida ya ha sufrido dos paros cardiacos
Por Iván Villarreal
La Prensa
El matrimonio monclovense integrado por Brisa Zamora y Diego Hernández vive días de angustia mientras su hijo, un bebé prematuro de apenas ocho días de nacido —llegado al mundo a las 30 semanas de gestación—, permanece internado en el Hospital Amparo Pape de Benavides, donde ha enfrentado complicaciones delicadas y dos paros cardíacos.
Brisa Zamora, madre del recién nacido, relató que desde el nacimiento de su hijo ha solicitado su traslado a una unidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), debido a que el pequeño es derechohabiente y requiere atención especializada.
Sin embargo, asegura que hasta ahora la respuesta ha sido la misma: no hay espacio disponible, ni en la Clínica 7 de Monclova ni en la Clínica 25 de Monterrey.
NACIÓ PREMATURO Y SU ESTADO ES DELICADO
El bebé nació a las 30 semanas de gestación y actualmente cursa la semana 31. Desde que llegó al mundo permanece hospitalizado y bajo atención médica debido a las complicaciones propias de su nacimiento prematuro.
De acuerdo con su madre, el pequeño ya sufrió dos paros cardíacos y ha tenido que ser intubado en dos ocasiones.
La situación mantiene a sus padres en constante preocupación, pues, según les han informado, un nuevo episodio podría poner nuevamente en riesgo su vida.
“Ya nos dijeron que el bebé no va a resistir un tercer paro cardíaco”, expresó Brisa, con desesperación, mientras espera que finalmente se concrete el traslado que ha solicitado desde el nacimiento de su hijo.
DÍAS ENTEROS PIDIENDO UN ESPACIO
Brisa asegura que prácticamente todos los días acude ante directivos del IMSS para preguntar por el avance de la solicitud, pero afirma que constantemente recibe la misma respuesta: no hay cupo.
Incluso, relató que en una de las gestiones le informaron que la solicitud de traslado ya había sido enviada; posteriormente, otro directivo le aseguró que no aparecía registrada.
“Todos los días que vengo es lo mismo: que no hay cupo, que presione, que siga presionando”, relató.
La madre señaló que también solicitó el número de la petición de traslado para poder darle seguimiento, pero asegura que le respondieron que dicho número no existía.
PERMANECE EN AYUNO
La condición del recién nacido también ha obligado a mantenerlo en ayuno desde su nacimiento, explicó Brisa.
Para mantenerlo nutrido mientras no puede recibir alimentación por la vía habitual, señaló que personal del IMSS le proporcionó nutrición parenteral total (NPT), un tratamiento que permite suministrar los nutrientes que necesita directamente al organismo.
BUSCAN UNA ALTERNATIVA PARA SALVARLO
Ante la falta de espacio en las unidades del IMSS, la familia también buscó una alternativa en hospitales privados; sin embargo, según les informaron, ninguna clínica de la región cuenta con los requerimientos necesarios para atender al pequeño debido a la complejidad de su estado.
Para Brisa y su esposo, Diego Hernández, estos ocho días han sido especialmente difíciles. Mientras su hijo lucha por mantenerse con vida, ellos han tenido que enfrentar la incertidumbre de no saber cuándo podrá ser trasladado a una unidad con la atención especializada que necesita.
La propia Brisa tuvo que ser atendida de emergencia en el Hospital Amparo Pape apenas un día después de que su esposo acudiera a realizar los trámites relacionados con su alta.
Hoy, ambos padres piden la intervención de los directivos del IMSS para que revisen personalmente el caso y, si existe una alternativa, se agilice el traslado de su bebé.
Más que una petición administrativa, Brisa y Diego esperan una oportunidad para su hijo. Quieren que el pequeño pueda recibir la atención que necesita y seguir luchando por su vida, después de haber enfrentado, con apenas ocho días de nacido, dos paros cardíacos.
Publicado por Iris Camila Beltran




