Familiares del militar neorrositense demandan a las autoridades que realicen una investigación rigurosa que esclarezca las causas reales de la caída fatal
Por: María Rodríguez
La Prensa
NUEVA ROSITA, COAHUILA. – La muerte de Alejandro Martínez Ibarra, conocido entre sus familiares y amigos como “Jando”, mantiene sumida en el dolor a una familia de Nueva Rosita, que reclama a las autoridades una investigación a fondo para esclarecer los hechos ocurridos durante una noche que terminó en tragedia.
El joven, de apenas 22 años, perdió la vida luego de precipitarse desde el segundo piso de un hotel, donde presuntamente se registró un enfrentamiento con otros jóvenes que también pertenecían al ámbito militar.
La familia Martínez Ibarra señala que existen dudas sobre lo ocurrido antes de la fatal caída y considera necesario que las autoridades determinen si hubo una agresión y quiénes participaron en ella. Hasta ahora, los deudos aseguran no contar con información suficiente sobre el avance de las indagatorias.
El dolor por la pérdida se hizo público a través de las redes sociales, donde Alejandra Martínez, hermana de Alejandro, dedicó un mensaje a su hermano y expresó la profunda tristeza que ha provocado su inesperado fallecimiento.
Personas cercanas al joven también han manifestado su preocupación por las circunstancias en que ocurrió su muerte. Quienes convivieron con él lo recuerdan como una persona disciplinada, tranquila y comprometida con su formación dentro de la milicia, características que, aseguran, hacían poco común que se involucrara en conflictos.
La noticia rápidamente se extendió por distintos sectores de la Región Carbonífera, provocando muestras de solidaridad hacia los familiares y llamados para que el caso no quede sin esclarecer.
Alejandro era originario de Nueva Rosita y tenía su domicilio en la Calle Futura. Además de su actividad dentro de las fuerzas armadas, mantenía vínculos con la comunidad religiosa, particularmente con el grupo juvenil de alvernistas de la parroquia de Guadalupe.
Su fallecimiento ocurrió de manera repentina luego de la caída desde el segundo nivel del establecimiento. La causa médica exacta y las circunstancias que precedieron al hecho deberán ser establecidas mediante la necropsia, los dictámenes periciales y las investigaciones ministeriales.
Mientras familiares y amigos enfrentan el duelo, la principal demanda es conocer la verdad sobre lo ocurrido y que, si las investigaciones confirman la participación de alguna persona en la muerte del joven, se proceda conforme a derecho.
La familia espera que las autoridades correspondientes esclarezcan cada detalle del caso y determinen las responsabilidades que pudieran existir.
Publicado por Iris Camila Beltran




