El actor habló abiertamente sobre el trastorno alimenticio que padeció y el uso de ester0ides
El físico de «Rocky Balboa» se convirtió en una de las características más reconocibles de Sylvester Stallone, pero la transformación física que realizó para interpretar al personaje tuvo graves consecuencias para el actor.
El intérprete reveló que durante la preparación para interpretar al boxeador en “Rocky III” desarrolló bulimia y llegó a tener un 2.6% de grasa corporal: “No podía retener nada. O no quería mantenerlo porque me obsesioné con mantener ese nivel de forma física”, dijo en una reciente entrevista con The New York Times.
Stallone compartió que su físico se convirtió en una armadura y que comúnmente pensaba en cómo serían las características de su personaje, un hombre quizá cada vez más vanidoso. Esta idea continuó para la franquicia de “Rambo”, donde encarnó a un guerrero con un aspecto más ágil, casi animalístico.
“Así que empecé a pensar: Diseña tu cuerpo como un jaguar, un felino más salvaje y agresivo y muy ágil y atlético. Luego se convirtió en una obsesión. Muy mala.”, reiteró.
El actor, que en 1980 se encontraba en uno de los puntos más álgidos de su carrera, además enfrentó el consumo de esteroides de forma intermitente, algo que también relacionó con la adoración que sentía por su cuerpo: “Nadie lo logra sin aditivos ni drogas, punto. No me importa lo que digan. No es que seas un drogadicto, pero si vas a entrenar y tratar de mantenerte en forma durante seis meses seguidos, y estás comiendo yogur y pudín, no lo vas a conseguir”.
Stallone señaló que tomaba esteroides durante seis semanas y después los suspendía durante otras seis. El consumo disminuyó cuando participó en “Cop Land”, donde interpretó a un personaje con sobrepeso, pero posteriormente volvió a exigirse físicamente.
“he maltratado mi cuerpo. Me han operado de la espalda nueve veces, del hombro dos veces y me han hecho tres fusiones cervicales. Todo está sujeto con alambre, pero aun así quiero mantenerme en buena forma”.
A sus 80 años, Stallone ya no ve su cuerpo como una armadura y reconoció que aquella fue una etapa muy masoquista, en la que también sentía que nada iba a doblegarlo. El actor relacionó esta actitud con el maltrato que vivió por parte de sus padres y señaló que, aunque uno no quiere doblegarse mentalmente, sí puede hacerlo físicamente.
Stallone también habló sobre el abandono de su madre durante su infancia y la violencia que vivió con su padre, quien, según relató, mantenía una actitud comptiva con él.
Sylvester Stallone hace un recuento de su vida y de distintos momentos de su carrera en su libro de memorias, titulado “The Steps”, cuyo nombre hace referencia a las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia que escaló en “Rocky”, película que él mismo escribió.
Publicado por Lizz Morales




