Las autoridades del Congo anunciaron un brote el 15 de mayo, causado por el raro virus de Bundibugyo, que no tiene tratamiento ni vacuna conocidos, y ha tenido dificultades para contenerlo.

BUNIA, República Democrática del Congo (AP) — El número de casos confirmados del virus del ébola en la República Democrática del Congo se ha disparado por encima de los 8 mil en un momento en que el país queda sin personal sanitario para contener la enfermedad mortal.

Las autoridades del Congo anunciaron un brote el 15 de mayo, causado por el raro virus de Bundibugyo, que no tiene tratamiento ni vacuna conocidos, y ha tenido dificultades para contenerlo.

Los datos más recientes del Ministerio congoleño de Salud publicados el domingo mostraron que se han confirmado 8.067 casos, con 3.901 muertes hasta el 26 de septiembre en 63 zonas de salud de siete de las 26 provincias del país, con una tasa de letalidad superior al 48%.

“La tasa bruta de letalidad de casos, continuamente alta, y especialmente la tasa continuamente alta de muertes que ocurren en las comunidades, ponen de relieve la gravedad de la enfermedad y los desafíos persistentes para la detección oportuna de casos y el acceso temprano y adecuado a la atención de los pacientes”, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe más reciente.

Esto significa que un gran porcentaje de los infectados estaba muriendo, sin tener en cuenta factores como la demora en buscar ayuda o los casos ocultos.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios ( OCAH) de Naciones Unidas subrayó el lunes que el brote ha comenzado a tener un impacto en otros servicios esenciales en los puntos críticos, a medida que se movilizan recursos para combatir el ébola. Según el informe de la OCAH, los servicios rutinarios de atención primaria de salud cayeron un 13% entre abril y junio solo en la provincia de Ituri.

“El impacto indirecto del brote refleja tanto una menor disponibilidad de servicios de salud —como resultado de presiones de personal y operativa — como una menor demanda, ya que el miedo a la infección y al aislamiento desalienta la búsqueda de atención”, destacó la OCAH.

La OMS indicó la semana pasada que la República Democrática del Congo se está quedando sin trabajadores de la salud para contener la enfermedad. Los trabajadores sanitarios se han quejado de pagos retrasados o inexistentes, lo que ha provocado varias huelgas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC, por sus siglas en inglés) de África, 50 trabajadores de la salud han muerto desde que se anunció el brote.

Algunas zonas han mostrado señales de mejora con una caída de los casos confirmados en las últimas semanas, entre ellas la provincia de Ituri y Haut-Uele, pero las autoridades afirman que la enfermedad se está propagando más en otras áreas, ampliando su alcance geográfico.

Según datos de los CDC de África, el brote actual ha superado, en términos de propagación en el mismo periodo, a un brote regional de África Occidental que duró dos años. Para la semana 19, el brote regional entre 2014 y 2016 registró 3.781 casos, mientras que el brote actual registró 7.840. La OMS afirmó que va camino de superar el brote regional, que mató a 11.000 personas.

Los esfuerzos de contención se han visto obstaculizados por la inseguridad, el desplazamiento, una huelga de trabajadores sanitarios y los intensos movimientos de población.

Información de El Universal

Publicado por Iris Camila Beltran