Más de un centenar de colonos israelíes atacaron una aldea en la Cisjordania ocupada, impidiendo que una familia palestina regresara a su hogar y enzarzándose en enfrentamientos con las tropas, según testigos.

Hace unas semanas, los colonos se apoderaron de dos casas pertenecientes a la familia Tubasi en la aldea de Jalud, en medio de una oleada de violencia y confiscaciones de tierras por parte de los colonos que ha suscitado la condena internacional.

La familia había estado alojada en otro lugar de la aldea, al norte de la ciudad de Ramala, en territorio palestino, hasta que el Ejército israelí accedió a escoltarlos de vuelta a última hora del lunes por la noche y a protegerlos de los colonos.

Unos diez minutos después de que llegaran a las viviendas, un grupo de más de 100 colonos se abalanzó sobre éstas, según los testigos. Los colonos incendiaron las viviendas, bloquearon las vías de acceso y lanzaron piedras contra los agentes israelíes, tres de los cuales resultaron heridos, informó el Ejército israelí en un comunicado.

«Debido a la violencia, no se pudo completar la misión de devolver a la familia a sus hogares», dijo el Ejército. Las tropas hicieron que los palestinos subieran al tejado cuando los colonos irrumpieron en las viviendas, pero luego los evacuaron al intensificarse los enfrentamientos, según contaron los testigos.

El incidente pone de manifiesto la incapacidad del Ejército israelí para controlar a los colonos, envalentonados por el Gobierno de extrema derecha del primer ministro Benjamin Netanyahu, que ha supervisado la expansión de los asentamientos de colonos en Cisjordania.

Netanyahu condena la violencia

En un comunicado, Netanyahu dijo que condena enérgicamente la violencia y pidió a las fuerzas del orden que persigan a los responsables. Organizaciones de derechos humanos israelíes y palestinas señalan que los colonos autores de actos violentos rara vez son sancionados.

Wael Tubasi, propietario de una de las dos viviendas, dijo este martes a Reuters que las casas «sufrieron daños indescriptibles».

«Lo destrozaron todo: las puertas, los azulejos y las escaleras. Destrozaron los baños, las puertas y las ventanas. No dejaron nada, todo estaba roto», afirmó.

Los periodistas de Reuters llegaron a las viviendas el martes por la tarde. En el interior, las paredes estaban ennegrecidas, manchadas de alquitrán y residuos de los neumáticos que los colonos habían traído y prendido fuego.

Alrededor de media docena de soldados israelíes patrullaban la zona. La familia Tubasi no se encontraba allí.

El Ejército afirmó que sus fuerzas habían detenido a dos colonos y habían iniciado una investigación.

En otra zona de Cisjordania, este martes, los colonos incendiaron coches en la aldea de Al Mughayyir y pintaron con spray la palabra «venganza» en la fachada de un bloque de departamentos.

Moussa Mohammed Hamdan, un vecino del pueblo, dijo sobre los colonos que «dondequiera que ven coches, ganado u olivos, los destruyen; cualquier cosa que pueda hacernos daño. Pero, si Dios quiere, seguiremos siendo pacientes».

Publicado por Iris Camila Beltran