Muestra crecimiento de 4.9 millones de personas en cinco años, oficialmente son 130.9 millones de mexicanos

Por: Víctor Osorio

La Prensa

México se aproxima a la zona de cero crecimiento demográfico.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, presentados esta semana por el Inegi, el País aumentó en 4.9 millones su número de habitantes entre 2020 y el año pasado, para llegar a 130.9 millones.

El dato significativo, sin embargo, consiste en que la tasa de crecimiento promedio anual de la población se redujo de 2.1 por ciento en el periodo 1990-1995 a un tercio, 0.7 por ciento, en el quinquenio 2020-2025.

“Si mantenemos esa tasa de crecimiento, la población se duplicaría en 100 años”, comentó Mauricio Rodríguez Abreu, director de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, al presentar los resultados de la EIC en El Colegio Nacional.

“Estamos muy lejos de esas tasas de crecimiento de 3.1 por ciento, que implicaban una duplicación de la población en 22 años. Ahora llegamos a una dinámica de crecimiento más controlado de la población”.

De hecho, la EIC confirma la ruta anticipada por el Consejo Nacional de Población (Conapo), que en sus Proyecciones de la Población de México 2020-2070 pronosticó que la población del País dejará de crecer en 2053 y empezará a disminuir a partir de entonces.

El freno en el crecimiento demográfico se explica básicamente por la caída en la tasa de fecundidad a nivel nacional.

El número promedio de hijos por mujer de 12 años y más pasó de 2.6 hijos nacidos vivos en el año 2000 a 1.9 en 2025.

“Incluso si nos fijamos en las edades reproductivas entre 19 y 45 años y calculamos la tasa de fecundidad, de hecho sería de 1.23 para el País”, indicó Rodríguez Abreu.

En la Ciudad de México, en ese rango de edad, la tasa es de 0.9 hijos.

La cifra a nivel nacional, en cualquier caso, está claramente por debajo de lo que se conoce como “tasa de remplazo”, de 2.1 hijos nacidos vivos, que garantiza mantener el mismo volumen de población.

Utilizando otro indicador, la tasa global de fecundidad, el fenómeno es más marcado entre las mujeres jóvenes.

En el grupo de 20 a 24 años pasó de 101.2 hijos nacidos vivos por cada mil mujeres en 2019 a 60.1 en 2024.

Entre las adolescentes de 15 a 19 años la disminución también fue significativa: de 43 a 20.3 por cada mil.

Apenas este viernes, el Inegi publicó su Estadística de Nacimientos Registrados, que reconfirma la tendencia.

La tasa de nacimientos registrados por cada mil mujeres en edad fértil pasó de 67.7 en 2016 a 47.7 en 2025,

Las entidades con tasas más altas fueron Baja California, Chiapas y Durango, con 88.6, 83.9 y 61, respectivamente. Las tasas más bajas correspondieron a Estado de México, Yucatán y Ciudad de México, con 36,1, 35.9 y 31.1, respectivamente.

¿Oportunidad o crisis?

La caída en las tasas de fecundidad no es un fenómeno exclusivo de México.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) ha señalado que se trata de un fenómeno global y ha advertido sobre lo que llama “ansiedad demográfica” provocada por el mismo.

En un comentario sobre los resultados de la EIC 2025, Dosia Calderón, Representante Adjunta de UNFPA en México, remarca que la baja fecundidad en el País no es una condición positiva ni negativa en sí misma, sino el reflejo de la dinámica demográfica y de profundas transformaciones sociales.

“La verdadera crisis no radica en el descenso de las cifras de natalidad, sino en las barreras económicas, la falta de condiciones laborales y la sobrecarga no remunerada de cuidados que impiden a las personas, especialmente a las juventudes y a las mujeres con mayor acceso a la educación y al mercado de trabajo, alcanzar la familia que realmente desean”, señala.

“Garantizar la libertad y agencia reproductiva exige construir sistemas integrales de cuidado, empleos dignos y esquemas de protección social para que cada persona ejerza plenamente sus derechos reproductivos. El cambio en la estructura poblacional de México nos exige transformar la inversión pública: reorientar recursos hacia la educación superior, el desarrollo de habilidades laborales y, fundamentalmente, la consolidación de un sistema nacional de cuidados”.

Recordó que el último informe del Fondo de Población, titulado “La Verdadera Crisis de Fecundidad: Alcanzar la agencia reproductiva en un mundo de cambios” y basado en una investigación global, revela que la mayoría de las personas, incluso en los países con las tasas de fecundidad más bajas, sí desean tener hijos.

“Pero, este es el punto crucial, muchos sienten que simplemente no pueden crear las familias con las que sueñan”, indica.

“Y esto es algo que vemos con total claridad en México. Nuestra encuesta reveló que el 21 por ciento de las personas en México, una de cada cinco, siente que no podrá tener el número de hijos que desea. La autonomía corporal significa tener el derecho a decidir, pero también las condiciones económicas, laborales y de cuidado para hacer esa decisión una realidad sin presiones culturales ni brechas de género”.

La clave, subraya, es que los Estados brinden las condiciones y oportunidades para que las personas puedan hacer realidad sus derechos sexuales y reproductivos durante todo su ciclo de vida.

Dinámica contrastante

El cambio de la dinámica demográfica no es homogéneo en el País.

Mientras Baja California registra una tasa de crecimiento de su población de 3.4 por ciento anual, Quintana Roo una de 2.2 y Querétaro una de 1.7, Ciudad de México tuvo una de 0 y Veracruz y Guerrero tuvieron tasas negativas, de menos 0.3 y menos 0.6 por ciento respectivamente.

Estado de México se mantiene como la entidad más poblada, con 17.5 millones de habitantes, 569 mil más que en 2020, que representan 13.5 por ciento del total nacional. Ciudad de de México permanece en el segundo lugar, con 9.1 millones, 44 mil menos que 5 años antes, y Jalisco en el tercero, con 8.6 millones, 285 mil más que al inicio de la década.

“Tenemos una Ciudad de México con una densidad de población de más de 6 mil habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que en el extremo opuesto estaría Baja California Sur, con 13.5”, apuntó Rodríguez Abreu.

Las tasas de fecundidad, en tanto, son muy diferentes en las entidades. Seis de ellas -Guerrero, Zacatecas, Oaxaca, Chiapas, Michoacán y San Luis Potosí- superan la tasa de reemplazo de 2.1 hijos nacidos vivos por mujer en edad fértil. Y ocho se encuentran por debajo del promedio nacional de 1.9: Estado de México, Yucatán, Querétaro, Baja California Sur, Baja California, Nuevo León, Querétaro y Ciudad de México.

A nivel de municipios, el número de los que superan el millón de habitantes aumentó de 13 a 15 entre 2020 y 2025.

Todos ellos superan la población estatal total de Campeche, Baja California Sur y Colima.

Más canas, menos cunas

En términos de estructura de edad de su población, el País se encuentra en un proceso de envejecimiento de su población.

En sólo 5 años, la proporción de niños y adolescentes de 0 a 14 años disminuyó de 25.2 a 216 por ciento, y la de adultos mayores de 60 años y más aumentó de 12 a 14 por ciento.

Y la de 65 años y más superó ya el 10 por ciento. Uno de cada 10 mexicanos se encuentra en ese rango de edad.

Aquí, de nuevo, se registran importantes diferencia entre las entidades.

Mientras que en Ciudad de México la proporción de habitantes de 65 años y más llega a 14 por ciento, y en Morelos y Veracruz a 12.3 y 12.2, respectivamente, en Baja California Sur, Chiapas, Baja California y Quintana Roo se ubica por debajo del 8 por ciento.

La EIC arrojó, por otra parte, que el indicador de “razón de dependencia” disminuyó de 50 adultos mayores o niños y adolescentes por cada 100 personas en edad de trabajar en 2020 a 47 en 2025.

La reducción, sin embargo, estuvo más determinada por la reducción de la población de niños y adolescentes dependientes, que pasó de 38 a 32 por ciento, mientras que la de adultos mayores aumentó de 12 a 15 por ciento.

Y mientras tanto, la edad mediana de los mexicanos pasó de 29 a 32 años en solo un lustro, es decir la mitad de la población es por lo menos treintañera.

Nuevo tiempos familiares

La dinámica demográfica ha implicado también cambios significativos en el tipo de hogares del País.

De entrada, la proporción de la población de 12 años y más soltera aumentó de 33.7 a 36.2 por ciento tan solo entre 2020 y 2025, mientras que la de casada disminuyó de 35.3 a 31.8 por ciento.

Mientras tanto, la proporción de hogares nucleares disminuyó de 61.5 a 59.9 por ciento y la de hogares unipersonales aumentó de 12.4 a 15 por ciento.

Y el año pasado, más de un tercio, 35.7 de los hogares del País tenían jefatura femenina. La proporción se elevó a 42.9 por ciento en la Ciudad de México.

En los hogares con hijos, la proporción en la que los dos padres residían en la misma vivienda disminuyó de 67.6 a 62.2 por ciento, mientras que la de aquellos en las que sólo vivía la madre aumentó de 20.2 a 24.6 por ciento.

El porcentaje de padres solteros creció de 2.1 a 2.6 por ciento.

La menor proporción de hogares con población de 0 a 17 años donde los dos padres residían en la misma vivienda correspondió a Ciudad de México, con 56.2 por ciento.

El porcentaje de parejas sin hijos aumentó de 15.4 a 17.6 por ciento entre 2020 y 2025.

En tanto el promedio de habitantes por vivienda disminuyó de 3.6 a 3.3 entre 2020 y 2025.

La tasa de crecimiento promedio anual de las viviendas particulares habitadas pasó de 2 a 2.2 por ciento en el periodo.

Las entidades con mayores tasas de incremento de viviendas habitadas el año pasado fueron Baja California Sur, con 4.7 por ciento, Quintana Roo, con 3.7, y Querétaro, con 3.3.

Y el éxodo aumenta

A pesar de las medidas restrictivas adoptadas por el Gobierno de Estados Unidos, el éxodo de mexicanos se aceleró en el último lustro, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal del Inegi.

El número de mexicanos que migraron a otro país -82.9 por ciento a EU- aumentó casi 16 por ciento entre 2020 y 2025. Pasó de 802 mil a un millón 259 mil.

En tanto, la cifra de “emigrantes que no había regresado” casi se duplicó en el periodo, al pasar de 555 mil a un millón 22 mil. Solo 12 por ciento de quienes migraron regreso al País en el periodo.

Los migrantes de retorno, de hecho, disminuyeron de 178 mil a 150 mil.

Las principales entidades de origen fueron Guanajuato, con 7.5 por ciento, Veracruz, con 6.8, y Michoacán, con 6.4.

El flujo estuvo compuesto por 70.4 por ciento de hombres y 29.6 de mujeres. El grupo de edad predominante fue el de 20 a 24 años, con 22.5 por ciento del total.

El volumen de la inmigración, mientras tanto, registró una variación mínima.

El número de personas nacidas en otro país que residía en México paso de un millón 169 mil en 2020 a un millón 170 mil en 2025.

Los principales países de origen fueron Estados Unidos, con 668 mil, Venezuela, con 75 mil, Cuba, con 61 mil, y Guatemala, con 54 mil.

Las principales entidades de residencia de la población nacida en otro país fueron Baja California, con 131 mil, Ciudad de México, con 114 ml, Chihuahua, con 98 mil, y Jalisco, con 76 mil.

Por municipio, los primeros lugares correspondieron a Tijuana, con 72 mil, Ciudad Juárez, con 71 mil, Tapachula, con 37 mil, y Mexicali, con 33 mil.

Mudanza interna

La EIC registra también el comportamiento de la migración interna.

Las entidades que recibieron mayor proporción de personas de otros estados fueron Baja California Sur, Quintana Roo y Querétaro, con saldos migratorios netos positivos de 5.6, 4.2 y 3.6 por ciento, respectivamente.

En tanto, los mayores saldos netos migratorios negativos correspondieron a Ciudad de México, Guerrero y Tabasco, con menos 2.3, menos 2.4 y menos 2.5 por ciento, respectivamente.

“Hay otras entidades que, aunque tengan mucho movimiento, como por ejemplo Morelos, que tiene muchos inmigrantes, y muchos emigrantes, en saldo neto queda prácticamente igual la población”, comentó Rodríguez Abreu.

En la presentación de resultados de la encuesta, el Inegi refiere también la migración entre municipios de la misma entidad. En este caso, las entidades que registran mayor proporción de movimientos entre octubre de 2020 y octubre de 2025 son Nuevo León, con 4.3 por ciento, Ciudad de México, con 3.1, y Oaxaca, con 3.

Las principales causas de la migración interna fueron motivos familiares, con 44.6 por ciento, trabajo, con 29.1, y vivienda, con 9.2.

Acuden más a las aulas

La Encuesta Intercensal (EIC) 2025 del Inegi registra incrementos de asistencia escolar en todos los niveles de enseñanza tras la pandemia de Covid-19.

En el rango de edad de 3 a 5 años, de enseñanza preescolar, la asistencia aumentó de 61.9 por ciento en 2020 a 70.4 el año pasado. El porcentaje superó los 80 puntos en Tabasco, Guerrero y Yucatán, mientras que en Baja California sólo alcanzó 53.3.

En tanto, en el rango de 6 a 14 años -primaria y secundaria- la asistencia escolar a nivel nacional se incrementó de 92.7 a 96 por ciento. En este caso, Tlaxcala, Ciudad de México y Coahuila superaron el 97 por ciento de asistencia. La proporción más baja correspondió a Chiapas, con 89.2 por ciento.

La recuperación de asistencia en el rango de 15 a 24 años -bachillerato y superior- fue de 44.4 a 47.3 por ciento.

La asistencia fue superior al 50 por ciento en Ciudad de México, Sinaloa y Sonora, mientras que llegó solo a 33 por ciento en Chiapas.

“Algo que hay que destacar es que en todos estos casos la participación o la asistencia escolar de las mujeres es ligeramente superior a la de los hombres”, comentó Rodríguez Abreu, director de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, al presentar los resultados de la EIC en El Colegio Nacional.

La tasa de analfabetismo a nivel nacional, revela la EIC, disminuyó de 4.8 a 3.7 por ciento entre 2020 y 2025. Para las mujeres, no obstante, es de 4.2 por ciento.

Por entidad, las tasas más altas corresponden a Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con 11.7, 10.1 y 9.4 por ciento, respectivamente.

El grado promedio de escolaridad en la población de 15 años y más, en tanto, aumentó de 9.7 en 2020 a 10.3 en 2025.

En promedio, la población de 15 años y más contaba el año pasado con secundaria terminada y un grado de educación media superior.

“Si nos enfocamos en las poblaciones mas jóvenes, las mujeres ya tienen mayor escolaridad que los hombres”, destacó Rodríguez Abreu.

En Ciudad de México el promedio ascendía a 12 grados de escolaridad y en Chiapas disminuía a 8.7.

Las entidades con mayor proporción de su población de 15 años y más con educación superior fueron Ciudad de México, con 33.2 por ciento, Sinaloa, con 29.5, y Nuevo León, con 26.3.

En materia de movilidad, la EIC registra que 81.8 por ciento de la población escolar llegaba a su plantel en 30 minutos o menos. El 48.5 por ciento lo hacía caminando y el 22.1 en transporte colectivo.

La población que estudiaba en un municipio diferente al de su residencia disminuyó de 10.5 por ciento en 2020 a 9.8 en 2025. La proporción se eleva a 25.1 por ciento en Tlaxcala y a 24.4 en Ciudad de México.

Los municipios con mayor número de estudiantes no residentes eran Coyoacán, con 147 mil, Monterrey, con 107 mil, y San Nicolás de los Garza, con 86 mil.

Publicado por Rocío Ledezma