La cubierta incluía piedras preciosas y metales como oro o bronce y en el interior había dibujos de artistas como el pintor catalán, Léonard Foujita, Bernard Buffet, Georges Mathieu y Ossip Zadkine

El robo de El Apocalipsis de San Juan, un volumen único con una cubierta concebida por Salvador Dalí, ha activado una investigación de la Fiscalía de Clermont-Ferrand (Francia) tras su desaparición de un centro de arte contemporáneo de Issoire, en la región de Auvernia.

La pieza pertenecía al coleccionista Christian Karoutzos, que la exhibía en su espacio privado situado en las afueras de esa localidad. Medios como Agencia EFE han informado que el libro había permanecido expuesto allí hasta el momento del robo.

Las autoridades no han difundido detalles sobre la forma en que los autores ingresaron al edificio ni sobre el traslado de una pieza de tales dimensiones, pero la Fiscalía sí ha recalcado que el ejemplar era una “obra excepcional de gran valor, excepcional y única”

Un libro robado de 210 kilos

La obra sustraída pesa 210 kilos y fue creada a partir de textos e imágenes inspirados en el Apocalipsis de San Juan. El libro reúne intervenciones de artistas y escritores convocados por el editor francés Joseph Forêt, quien buscó producir una edición sin equivalente por sus materiales, dimensiones y trabajo artesanal.

El ejemplar mide 75 centímetros de alto por 60 de ancho y contiene 200 páginas de pergamino de piel de cordero. Según la información disponible, incluye 95.000 letras caligrafiadas a mano, que tardaron más de tres años en ser escritas. Karoutzos explicó durante la presentación de la muestra, según Agencia EFE, que el volumen era “el más pesado y más caro del mundo”. El coleccionista había adquirido la obra en 2003, después de que su rastro se perdiera durante años en Japón.

La cubierta concentra buena parte de su valor y de su peso, con materiales como el bronce, el oro o piedras preciosas que sostienen un bajorrelieve que sitúa el peso entre los 80 y los 150 kilos. Forêt, entre ellos Salvador Dalí, Léonard Foujita, Bernard Buffet, Georges Mathieu y Ossip Zadkine, y reunió a escritores como Jean Cocteau, Jean Giono y Emil Cioran para que aportaran textos vinculados con el libro bíblico. Karoutzos relató que Forêt había querido sumar a Pablo Picasso, pero el pintor le exigió elegir entre él o Dalí y el editor optó por el artista surrealista.

Una oleada de robos de arte en Europa

El libro fue presentado en el Museo de Arte Moderno de París en 1961. Tras ello, recorrió exposiciones internacionales durante una década, hasta que Forêt tuvo que venderlo en 1970 después de quedar arruinado. La pieza pasó por Suiza y más tarde llegó a Japón, donde sufrió algunos daños. Karoutzos consiguió recuperarla y llevarla nuevamente a Francia con la intención de que fuera reconocida como patrimonio nacional.

“Lo que se ha robado es patrimonio de Francia”, ha afirmado el coleccionista al citado medio. La valoración de la obra alcanzaba los diez millones de euros en 2009. El alcalde de Issoire, Bertrand Barraud, ha declarado a AFP que el propietario estaba “muy abatido” tras la desaparición. El funcionario también ha añadido que “el perjuicio es incalculable” y que el libro se encontraba en un pequeño museo privado que también albergaba otras obras de menor valor, aunque no ha aclarado cómo se produjo el robo.

La brigada de la Gendarmería Nacional de Clermont-Ferrand ha quedado a cargo de las pesquisas. El caso se suma a otros robos que han afectado a museos y centros artísticos de Francia en los últimos meses. Entre los antecedentes mencionados figura el de las joyas de la corona francesa expuestas en el Louvre hasta octubre de 2025, que aún no habían sido recuperadas. También se registró el robo en el Museo Renoir. Tras ese episodio, Europol advirtió sobre un aumento de los delitos contra instituciones culturales en distintos países europeos.

Información de Infobae

Publicado por Iris Camila Beltran