Ofrece el Sacerdote Jorge Salvador Guzmán Cortés, párroco de San Pablo Apóstol y voluntario de  “De Familia en Familia” curso gratuito en Saltillo para facilitar herramientas y orientación para comprender diagnósticos, enfrentar crisis y reducir el estigma



Por: Kary Nava
La Prensa

SALTILLO COAHUILA. –  El programa De Familia a Familia busca acompañar y brindar herramientas, mediante la psicoeducación, a familias, parejas y amigos de personas diagnosticadas con alguna condición de salud mental.

Expertos y voluntarios participan en este curso gratuito, que se realiza dos veces al año, durante las temporadas de primavera y otoño. Aunque las sesiones tienen fechas específicas, el registro permanece abierto durante todo el año.

El sacerdote Jorge Salvador Guzmán Cortés, párroco de San Pablo Apóstol y voluntario del programa, explicó que las condiciones de salud mental han existido desde hace muchos años, aunque durante mucho tiempo prevaleció el desconocimiento sobre ellas.

Expuso que fue durante la década de 1970, en Estados Unidos, cuando una especialista en psiquiatría que había sido diagnosticada con una condición de salud mental decidió crear un programa que ayudara a sus familiares a comprender lo que estaba viviendo.

Posteriormente, con el respaldo de la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés), el programa comenzó a difundirse en ese país. Fue hasta el año 2000 cuando una familia de Monterrey, que había conocido en Laredo, Texas, a Ingenium, Asociación de Beneficencia Privada (ABP), decidió traer el modelo a México, particularmente a su ciudad.

Refirió que la NAMI aprobó el proyecto bajo dos condiciones: que fuera gratuito y que se realizara una traducción adecuada del manual. “Esto último, debido a que el contenido aborda información científica, desde los últimos descubrimientos y tratamientos hasta investigaciones relacionadas con la salud mental, por lo que algunos términos pueden resultar complejos para quienes no son especialistas”, indicó.

De esta manera, Monterrey se convirtió en la primera sede del programa en México. Actualmente, en Coahuila se imparte en Saltillo, Monclova y Torreón.

En coordinación con la NAMI, Ingenium y Voz Pro Salud Mental, el curso de otoño en Saltillo comenzará el próximo 10 de octubre, en Ranchito del Rey y María Madre, ubicado sobre el bulevar José Narro Robles, informó el padre Jorge Salvador.

Añadió que el programa constará de ocho sesiones sabatinas, de 10:00 a 13:00 horas, en las que se abordarán temas como la comunicación con un ser querido que tiene un diagnóstico de salud mental y con el médico que lleva su tratamiento, el manejo de crisis durante los periodos de altibajos y, especialmente, la reducción del estigma que todavía existe alrededor del tema.

NO DIAGNOSTICAN NI MEDICAN

Para participar, abundó Guzmán Cortés, los interesados deben llenar previamente un formulario que permite determinar si cumplen con los requisitos del programa. Uno de los puntos fundamentales es que la condición de salud mental de la persona a la que acompañan debe haber sido diagnosticada por un médico.

Señaló que, aunque el contenido del curso está basado en evidencia científica, esto no significa que quienes lo imparten diagnostiquen, receten o indiquen medicamentos.

Detalló el párroco de San Pablo Apóstol que el programa cuenta con especialistas que revisan y actualizan constantemente el manual. “A través de este material se abordan aspectos médicos, farmacológicos y emocionales desde una perspectiva psicoeducativa, con el objetivo de que las familias cuenten con información confiable que puedan aplicar en su vida cotidiana”, afirmó.

El padre Jorge Salvador tiene más de 15 años como voluntario de este proyecto, al que se incorporó inicialmente en Torreón, motivado también por la experiencia de tener un familiar con una condición de salud mental.

Posteriormente, la Diócesis de Saltillo lo envió a Roma para estudiar psicología. Durante su estancia profundizó en el tema y, al regresar, identificó que la Iglesia contaba con espacios de reunión y una comunidad que podía beneficiarse de este tipo de información. Así fue como el programa comenzó a tener presencia en Saltillo hace más de una década.

Guzmán Cortés destacó que la Diócesis es respetuosa de la dignidad, las creencias y las tradiciones de cada persona. Por ello, aseguró, el objetivo es promover información científica que contribuya al bienestar de quienes enfrentan una condición de salud mental y de sus familias.

UNA RESPUESTA POSITIVA

Comentó que, hasta ahora, la respuesta al curso ha sido positiva, ya que la recomendación de quienes ya participaron, la difusión en medios de comunicación y redes sociales, así como el respaldo de la comunidad católica, han permitido reunir en cada edición a un promedio de entre 10 y 15 familias.

Sin embargo, dijo, al finalizar el curso suelen permanecer entre cinco y ocho personas, por lo que uno de los objetivos es ampliar su alcance y lograr que más familias tengan acceso a esta información.

Mencionó que no es necesario que acuda toda la familia, ya que puede participar el cuidador, la persona más cercana o quien esté al pendiente del tratamiento y tome decisiones relacionadas con el paciente.

No obstante, consideró que cuando participan varios integrantes de la familia, la red de apoyo se fortalece y se facilita la convivencia y el acompañamiento de la persona que vive con una condición de salud mental.

DIAGNÓSTICOS PRINCIPALES

El sacerdote precisó que entre las principales condiciones que se abordan en De Familia a Familia se encuentran la ansiedad, el trastorno límite de la personalidad (TLP), la depresión severa, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el estrés postraumático, los ataques de pánico y la patología dual, que se presenta cuando existe una condición de salud mental asociada con alguna adicción.

Recordó que, antes de la pandemia de Covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advertía sobre el impacto que tendría la depresión en la población. Con la llegada de la pandemia, agregó, los problemas de salud mental se hicieron todavía más visibles.

También señaló que ha conocido casos de niños en edad preescolar que enfrentan problemas de salud mental, así como trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

PIDE ATENDER SEÑALES DE ALERTA

A su consideración, el uso sin límites de dispositivos electrónicos y redes sociales puede representar un factor de riesgo para las nuevas generaciones, particularmente cuando afecta las horas de sueño, reduce la convivencia presencial o limita la construcción de relaciones significativas.

También existe, dijo, una presión constante por obtener reacciones y respuestas en redes sociales, mientras que la exposición permanente a contenidos violentos puede generar una normalización de este tipo de conductas.

Por ello, consideró fundamental hablar abiertamente sobre estos temas y hacerles saber a las familias que no están solas.

“Todos, al menos una vez en la vida, sin excepción, enfrentaremos una crisis de salud mental o alguna depresión”, afirmó.

Prestar atención a los cambios en el comportamiento y a los síntomas puede ayudar a identificar cuando una persona no se encuentra bien. Ante estas señales, recomendó buscar la orientación de especialistas y recurrir a los servicios de salud pública disponibles en Coahuila o, para quienes tengan la posibilidad, a instituciones privadas.

Otro de los obstáculos, reconoció, es el costo que puede representar atender una condición de salud mental, por lo que consideró importante conocer las alternativas disponibles.

OFRECEN CAPACITACIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO

El padre Jorge Salvador explicó que, al inicio de cada curso, se les recuerda a las familias que cuentan con un espacio para ser escuchadas. Quienes deseen volver a tomar el programa pueden hacerlo de manera gratuita.

También existe la posibilidad de incorporarse como voluntario, recibir capacitación para convertirse en instructor y participar en el programa sin costo.

Asimismo, las familias pueden recibir información para canalizar a pacientes a un programa que se desarrolla en Monterrey, con un curso diseñado especialmente para personas que viven con alguna condición de salud mental.

Publicado por Rocío Ledezma