La operación terminó con la detención de Luis “N”, Liliana “N”, Luis Samuel “N”, Aimee de Guadalupe “N” y Agustín Arturo “N”.

Una red señalada por extorsionar mediante la suplantación de funcionarios públicos fue desmantelada en el Estado de México. La organización no solo utilizaba nombres, fotografías y logotipos oficiales para aparentar que sus integrantes eran gobernadores, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) o presidentes municipales; de acuerdo con la investigación, también recurrió a inteligencia artificial para imitar voces y fabricar conversaciones.

La operación terminó con la detención de Luis “N”, Liliana “N”, Luis Samuel “N”, Aimee de Guadalupe “N” y Agustín Arturo “N”, quienes «fueron vinculados a proceso por el delito de extorsión y quedaron bajo prisión preventiva justificada», de acuerdo con el comunicado oficial.

La investigación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), ubicó el supuesto centro de operaciones en una residencia del fraccionamiento La Providencia, en Metepec.

El esquema comenzaba con una llamada o mensaje dirigido al teléfono personal de una posible víctima.

El primer contacto se realizaba mediante una persona que se presentaba como secretario particular de un funcionario. El objetivo era generar confianza y obtener información que posteriormente permitiera continuar la comunicación.

Después entraba en escena otro integrante, quien asumía la identidad de un funcionario de mayor jerarquía. Con esa fachada solicitaba dinero bajo distintos argumento. Desde la realización de operaciones políticas y la agilización de pagos hasta la incorporación de personas a cargos públicos o la recomendación para contratar determinados servicios.

La apariencia de legitimidad se reforzaba con números telefónicos configurados con nombres, fotografías y logotipos de instituciones públicas o gobiernos.

Pero la estrategia, según las autoridades, llegó más lejos. Los investigadores detectaron que los integrantes de la organización empleaban herramientas de inteligencia artificial para imitar las voces de funcionarios y generar conversaciones falsas, que después eran enviadas a las personas que buscaban extorsionar.

Entre las pruebas “se cuenta con una conversación del primer contacto de los investigados con representantes de una relevante empresa dedicada al desarrollo de tecnologías para la emisión de documentos de identidad de alta seguridad, a la que pretendieron engañar con el ofrecimiento de un contrato a cambio de una importante cantidad de numerario”

«Hola buenos días soy…, asistente personal del Licenciado…, ¿me regala un minuto de su tiempo?

Buenos días señor … ¿es usted el señor …, de la empresa …?

«Tengo registrado que querían contactar al Licenciado …, usted… y el señor …, ambos de la empresa …, ¿estamos bien, es correcto?

Ustedes son recomendados del Señor …, ¿es correcto?

«Bueno dada esta comprobación de información le comento que el Licenciado …, le contactará desde su teléfono personal en unos momentos, ¿está usted de acuerdo?

«Por último, proporcióneme dos teléfonos de contacto, el de usted y el de su oficina por favor.”

Un contrato sirvió como señuelo

Uno de los casos bajo investigación involucró a representantes de una empresa dedicada al desarrollo de tecnología para documentos de identidad de alta seguridad.

Los presuntos extorsionadores primero ofrecieron a los empresarios la posibilidad de obtener un contrato. Una vez establecido el contacto, solicitaron una cantidad de dinero.

Ese episodio formó parte de los elementos que permitieron a las autoridades avanzar en la identificación de la estructura y localizar el inmueble desde el cual presuntamente se realizaban las comunicaciones.

Durante el cateo de la propiedad fueron asegurados teléfonos celulares, tarjetas SIM de diferentes compañías y vehículos de alta gama.

El análisis de los indicios permitió identificar al menos 19 teléfonos celulares que habrían operado con las tarjetas SIM encontradas. Algunos de esos números coincidían con líneas telefónicas relacionadas con personas que figuraban entre las víctimas investigadas.

El presunto líder conocía las estructuras del gobierno

Entre los detenidos se encuentra Luis “N”, a quien las autoridades señalan como presunto líder de la organización.

Su perfil llamó la atención de los investigadores debido a su paso por la administración pública. Entre 2012 y 2013 se desempeñó como tesorero general y secretario de Administración y Finanzas del Gobierno de Michoacán, además de haber ocupado otros cargos públicos.

También contaba con antecedentes por peculado e inhabilitación administrativa en Michoacán, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades.

La investigación sostiene que sus conocimientos sobre el funcionamiento de las estructuras gubernamentales y sus relaciones fueron aprovechados para construir un mecanismo de engaño basado precisamente en la identidad de servidores públicos.

Por Staff/ Excelsior

Publicado por Iris Camila Beltran