El Obispo de la Diócesis de Saltillo condenó la desilusión que dejó entre los ex obreros que llevan esperando casi tres años su finiquito

Por Fabiola Sánchez

LA PRENSA

MONCLOVA, COAHUILA.-El Obispo Hilario González condenó la desilusión que dejó entre los trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA), el fracaso de las gestiones para vender la siderúrgica, al lamentar que las expectativas generadas terminaran sin una respuesta favorable para quienes llevan casi tres años esperando una solución a su situación laboral y el pago de los recursos que les corresponden.

El representante de la Iglesia Católica señaló que la posibilidad de compra había despertado la esperanza de los obreros de que finalmente se resolvería parte de la crisis que enfrentan; sin embargo, al no concretarse, volvió a crecer la frustración entre quienes confiaban en que la operación permitiría avanzar hacia una salida.

Reconoció que esta situación puede hacerlos sentir engañados, al ver nuevamente truncadas sus expectativas después de una prolongada espera.

Consideró comprensible el enojo y la desesperación de los trabajadores, quienes han soportado durante años la incertidumbre sobre su futuro y el de sus familias, ante ello, los exhortó a no dejarse vencer por el desánimo y a mantener la esperanza, apoyándose en su fe para afrontar las dificultades que ha provocado la falta de una solución definitiva.

Reconoció las manifestaciones y las gestiones que los obreros han realizado para exigir respuestas a las autoridades, al considerar legítimo que defiendan sus derechos y busquen atención para sus demandas.

 Subrayó la importancia de que sus reclamos sean escuchados, pues la crisis de AHMSA ha tenido consecuencias económicas y sociales que van más allá de la propia empresa.

Respecto a las causas por las que no se concretó la venta de la siderúrgica, el Obispo evitó señalar responsables, al reconocer que desconoce los detalles de las negociaciones, sin embargo, consideró necesario que quienes tienen capacidad de decisión actúen con responsabilidad y tomen en cuenta las consecuencias que la falta de acuerdos representa para los trabajadores.

Sostuvo que la atención a los obreros debe ser prioritaria y que no basta con generar expectativas sobre una posible compra si estas no se traducen en resultados.

Recalcó que la principal preocupación sigue siendo el pago de los recursos pendientes y la necesidad de encontrar una solución concreta que brinde certidumbre a los trabajadores y sus familias, después de casi tres años de espera.

Publicado por Rocío Ledezma