Una curiosidad que nació en la infancia llevó al jalisciense a representar al país en el ASI Best Sommelier of the World 2026 celebrado en Portugal

Por: Roberto Ulíbarri

LA PRENSA

Antes de estudiar regiones vinícolas, reconocer variedades de uva o dominar el protocolo de servicio en la mesa, Miguel Jáuregui descubrió el mundo del vino a través de una caja de botellas que su padre llevó a casa después de un viaje a Coahuila.

Tenía alrededor de 12 años y, en su familia, el vino no formaba parte de la mesa cotidiana. Su padre, ingeniero agrónomo de profesión, llegó con aquellas botellas cuyos diseños, formas y colores despertaron la curiosidad del niño. Lo que entonces parecía un interés pasajero se convertiría, años después, en el punto de partida de una trayectoria que lo llevaría a representar a México en uno de los concursos más exigentes de la sumillería internacional.

“Yo siempre le digo a mi papá que él tuvo la culpa de que me acercara al mundo del vino”, comparte sonriente Jáuregui, quien se desempeña como wine manager en Maravilla Beach Club, en Los Cabos, Baja California Sur.

La historia de aquel primer acercamiento adquiere un significado especial ahora que el jalisciense ha cumplido una de sus metas profesionales: convertirse en Mejor Sommelier de México 2026 y medirse con representantes de distintos países en el concurso ASI Best Sommelier of the World 2026, celebrado en Lisboa, Portugal.

DE JALISCO A LOS CABOS: EL CAMINO A LA EXCELENCIA

Originario de Ahualulco de Mercado, municipio de la región Valles de Jalisco, Jáuregui migró a Puerto Vallarta para estudiar la carrera de Turismo, formación que complementó con un diplomado en vinos.

En 2015 participó en su primer concurso de sommeliers, en el que obtuvo el segundo lugar regional. La experiencia fortaleció su interés por la especialización y lo impulsó a trasladarse a Los Cabos, donde continuó preparándose para competir al más alto nivel.

Durante esta etapa obtuvo certificaciones de la Court of Master Sommeliers, completó los niveles 2 y 3 del Wine & Spirit Education Trust (WSET) y consiguió el título de *Certified Sake Sommelier* por la Sake Sommelier Association.

También colaboró con centros gastronómicos como Thompson y Nobu Los Cabos, experiencias en las que profundizó en la administración de cavas, la relación con proveedores y la operación del servicio en restaurantes de alto nivel.

En 2019, durante su último año como aspirante a Joven Sommelier, obtuvo el primer lugar nacional. A partir de entonces mantuvo un entrenamiento constante, con la mirada puesta en el campeonato nacional y en la posibilidad de representar a México en el extranjero.

“Recuerdo que cuando dejé Puerto Vallarta para irme a Los Cabos le dije a un amigo que me iba porque quería ser el mejor sommelier de México; ocho años después lo he hecho realidad”, reflexionó tras alcanzar ese objetivo.

LISBOA: UNA META INTERNACIONAL

El siguiente paso en su carrera llegó con el ASI Best Sommelier of the World 2026, organizado por la Association de la Sommellerie Internationale (ASI) y celebrado en Lisboa, Portugal, del 12 al 16 de octubre, con actividades competitivas que se extendieron durante esa semana.

La competencia reunió a representantes de 66 países, quienes se enfrentaron a pruebas diseñadas para evaluar no solo sus conocimientos sobre vinos, sino también su capacidad de servicio, precisión técnica y dominio de distintas bebidas y tradiciones gastronómicas.

Para Jáuregui, la preparación implicó un repaso intensivo de geografía vitivinícola, catas a ciegas de vinos y destilados y simulaciones de servicio bajo presión. El desafío exigía responder con precisión y rapidez ante situaciones que reproducen las condiciones de los restaurantes, además de demostrar criterio para recomendar bebidas y construir maridajes.

Aunque el título mundial quedó en manos del representante de Noruega, la participación de Jáuregui significó llevar la experiencia y preparación de la sumillería mexicana a un escenario de competencia internacional.

UN CAMPEONATO DE EXIGENCIA MULTIDISCIPLINARIA

El concurso de la ASI pone a prueba habilidades que van mucho más allá de identificar una etiqueta o describir las características de un vino. Los participantes deben demostrar conocimientos de destilados, cerveza, café, té y sake, así como de gastronomía internacional y técnicas de servicio.

“Un buen sommelier tiene que ser tan eficiente como el gerente del restaurante, tan diestro como el mejor mesero y el mejor bartender, además de dominar la gastronomía para que cada maridaje haga armonía”, explica Jáuregui al describir una profesión que combina conocimiento, sensibilidad y capacidad de respuesta.

En la gran final de Lisboa, los tres aspirantes que llegaron a la última etapa fueron Nikolai Haram Svorte, de Noruega; Pascaline Lepeltier, de Francia; y Wataru Iwata, de Japón.

Los finalistas afrontaron catas a ciegas, ejercicios de servicio, propuestas de maridaje y la corrección de una carta de vinos con errores. También debieron resolver una prueba sorpresa, diseñada para evaluar su desempeño ante la presión de un público y un jurado internacional.

Al concluir las pruebas, Nikolai Haram Svorte se llevó el título de Mejor Sommelier del Mundo 2026. Pascaline Lepeltier obtuvo el segundo lugar y Wataru Iwata quedó en la tercera posición.

La edición también marcó el regreso del campeonato mundial a Lisboa, ciudad que había albergado la competencia por última vez en 1978.

EL VALOR DE REPRESENTAR A MÉXICO

Para Jáuregui, competir en el escenario mundial significó enfrentar a especialistas con una preparación rigurosa y una trayectoria destacada en sus respectivos países. La experiencia también puso a prueba años de estudio, disciplina y trabajo en el servicio de restaurantes.

“Competir a nivel internacional es el reto más complejo que he enfrentado por la calidad de los representantes de cada país. Lo asumo con gran responsabilidad para honrar el apoyo de mis colegas, mi familia y la Asociación de Sommeliers Mexicanos. Mi meta es estar en el podio y llegar a la Gran Final”, expresó antes de la competencia.

El resultado mundial tuvo un ganador definido, pero la trayectoria de Jáuregui, su título nacional de 2026 representa el reconocimiento a una preparación sostenida y a la decisión de convertir una curiosidad infantil en una profesión.

Y en el origen de esa historia permanece una escena sencilla: un niño de aproximadamente 12 años que observa las botellas que su padre llevó de Coahuila y comienza a preguntarse qué hay detrás de sus formas, sus colores y sus etiquetas.

Años después, esa curiosidad se transformó en una carrera que lo llevó de Jalisco a Los Cabos y, finalmente, a Lisboa, donde pudo medirse con algunos de los mejores sommeliers del mundo.

EN LA CIMA DE LA SUMILLERÍA INTERNACIONAL

EL GANADOR: Nikolai Haram Svorte, representante de Noruega, obtuvo el título de Mejor Sommelier del Mundo 2026.

EL PODIO: Pascaline Lepeltier, de Francia, consiguió el segundo lugar, mientras que Wataru Iwata, de Japón, ocupó la tercera posición.

REPRESENTACIÓN GLOBAL: El certamen reunió a 66 candidatos de países miembros de la Association de la Sommellerie Internationale.

SEDE HISTÓRICA: Lisboa volvió a recibir el campeonato mundial después de casi medio siglo, pues la última edición celebrada en la capital portuguesa había tenido lugar en 1978.

MÉXICO EN LA COMPETENCIA: Miguel Jáuregui participó como representante mexicano tras conquistar el título de Mejor Sommelier de México 2026.

Fuente: Mural y Tecnovino

Publicado por Rocío Ledezma