Legisladores aprueban sustituir vocablos discriminatorios en el Código Civil por el término «personas trabajadoras del hogar»; reforma erradica la carga de subordinación histórica
Por: Jesús Medina
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. – En sesión del Congreso del Estado, se aprobó la iniciativa presentada por la Presidenta de la Junta de Gobierno, Diputada Luz Elena Morales Núñez para reformar diversos artículos del Código Civil para el Estado de Coahuila, con el fin de eliminar de la ley la palabra “sirviente”, así como otros términos discriminatorios contenidos en los artículos en los que dicha palabra aparece, sustituyéndolos por vocablos inclusivos y respetuosos que reconozcan la dignidad de las personas como sujetos de derechos.
“La iniciativa nació directamente de la participación ciudadana, siendo propuesta originalmente por Eric Yafet Marines Zertuche. Su incorporación y trámite reflejan el compromiso continuo del Congreso del Estado con un modelo consolidado de Parlamento Abierto” señaló la Diputada Luz Elena Morales.
El dictamen explica que el uso del término “sirviente” en la actualidad resulta incompatible con el lenguaje constitucional de derechos humanos, en términos de lo previsto por el artículo 1o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Asimismo, arrastra una carga histórica de subordinación personal que perpetúa desigualdades.
Tampoco refleja las relaciones laborales contemporáneas, es estigmatizante y cosifica a la persona al definirla exclusivamente por su función de servicio, vulnerando así la dignidad humana, entre otras razones para dejar de emplear este término en la propia ley.
Esta reforma se alinea con precedentes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual ha determinado que el lenguaje normativo debe ser compatible con la dignidad humana y la igualdad. Desde esa óptica, el empleo de la palabra sirviente configura una forma de discriminación normativa directa, por ello se reemplaza este término por el de personas trabajadoras del hogar.
Así entonces, más que una mera reforma lingüística, se trata de una armonización normativa con disposiciones constitucionales, estándares nacionales e internacionales de derechos humanos, así como con precedentes judiciales en materia de dignidad humana, igualdad y lenguaje normativo.
Publicado por Rocío Ledezma




