Los jóvenes ponen «en jaque» a gobiernos europeos, mientras que autoridades del continente piden proteger el derecho de reuniones pacíficas
El estallido de protestas que está registrando Europa tiene en la juventud un motor clave de su movilización, con factores estructurales compartidos como el aumento de la precariedad y, según algunos expertos, la constatación de que se ha quebrado la idea de que tendrán un futuro mejor que el de la generación anterior.
Este sábado, miles de jóvenes, apoyados por otros sectores de la sociedad como los sindicatos, volvieron a salir en Francia, al igual que lo hicieron en Italia, España, Portugal y Serbia, en protesta por el encarecimiento de la vida, la calidad de la educación, entro otros temas.
Francia
Las movilizaciones Francia fueron protagonizadas por entre 410 mil y 800 personas, según la policía y los organizadores, pese a la prohibición de las protestas que fueron autorizadas. Casi todas se desarrollaron de menara pacífica.
Sin embargo, tras las marchas, los disturbios comenzaron a estallar en algunas de ellas, como París, Lyon, Marsella, Burdeos, Toulouse o Estrasburgo. También hubo enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden en Clermont-Ferrand, Nantes, Lille, Grenoble o Niza.
Mientras que en Orleans, donde se temían disturbios importantes por la coincidencia del Congreso de la ultraderechista Agrupación Nacional de Marine Le Pen con una concentración antifascista, la calma fue la nota dominante.
España
En Madrid, España, las protestas continuaron una jornada más en la que unas 25 mil personas, según datos del gobierno, se manifestaron para defender el sistema público de pensiones y rechazar la privatización en plena precampaña para las elecciones del próximo 29 de noviembre.
La manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE), reclamó medidas para garantizar el poder adquisitivo de las personas pensionistas y reforzar su protección.
Centenares de familias se concentraron en la consejería de Educación, Ciencia y Universidades en Madrid como muestra de apoyo a la huelga indefinida por la educación pública no universitaria de la región de Madrid, iniciada el pasado 14 de octubre, por la que miles de docentes llevan manifestándose siete días.
La acampada cumple su cuarta semana. Una movilización ciudadana que empezó como reacción al desahucio de una mujer de 87 años, Maricarmen, que murió días después en el hospital, ahora es una protesta por el derecho a la vivienda que todavía permanece en la céntrica plaza madrileña de Sol.
Italia
Miles de personas, en su mayoría jóvenes, empezaron este sábado una manifestación en Milán (norte) para protestar contra el encarecimiento de la vida y por el amplio dispositivo policial desplegado por las autoridades.
Los asistentes desfilaron coreando consignas como «Meloni vaffanculo» (que se traduce como «vete a tomar por culo») y «somos todos antifascistas».
Entre las reivindicaciones hubo denuncias contra el alto precio de los alquileres y por unas condiciones que consideran inadmisibles en Milán, la capital económica del país.
La movilización se produce una semana después de los violentos disturbios que tuvieron lugar en el centro de la ciudad, con saqueos en tiendas y que han obligado a las autoridades a reforzar la seguridad.
El centro de Milán permanece completamente blindado con 1 mil 400 efectivos de seguridad, entre ellos 500 militares de la brigada Folgore desplegados por Giorgia Meloni.
Portugal
Miles de personas volvieron a salir este sábado a las calles de varias ciudades de Portugal para protestar por la crisis de vivienda que sufre el país y la falta de soluciones que ha proporcionado el Gobierno tras más de una semana de manifestaciones y acampadas, así como para defender la convocatoria de una huelga general ibérica el próximo 11 de noviembre.
«De España a Portugal, huelga general», fue una de las premisas más repetidas este sábado por la Avenida Liberdade, una de las principales arterias de la capital portuguesa que volvió a acoger la manifestación por la vivienda.
Si bien los sindicatos lusos todavía no han confirmado si se sumarán o no a la huelga general convocada en España con motivo de la crisis de vivienda para el próximo 11 de noviembre, han dejado la puerta abierta a esta «huelga ibérica».
Con consignas en contra del gobierno y exigiendo soluciones, los manifestantes llegaron hasta la plaza de Rossio, epicentro de las acampadas y de la protesta, donde está previsto que se celebre una nueva asamblea popular, como viene siendo costumbre en la última semana, para decidir cuáles serán los siguientes pasos.
Publicado por Lizz Morales




