Con un monumental altar de muertos recuerdan a la soberana de la Feria de la Uva de 1988, trágicamente fallecida a los 19 años tras el paso del huracán Gilberto
Por: Benjamín Fuentes
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Hay historias que permanecen vivas a pesar del paso del tiempo y rostros cuyo recuerdo sigue ocupando un lugar de honor en la memoria colectiva de un pueblo. Así es la huella de Marcela Silva Escajeda, recordada con cariño como la «Reina Eterna» de la Feria de la Uva y el Vino, a quien autoridades, familiares y cientos de estudiantes rindieron un homenaje con la instalación de un monumental altar de muertos en la Plaza de Armas.
Nacida el 6 de marzo de 1969 y formada en las aulas parrenses, Marcela fue coronada en agosto de 1988 como Soberana de la XLII edición de la fiesta más emblemática de la ciudad.
Sin embargo, apenas un mes después, el 17 de septiembre de 1988, la tragedia golpeó a la comunidad cuando la joven de 19 años perdió la vida al ser arrastrada por la creciente del río Santa Catarina durante el paso del huracán Gilberto, un suceso que conmocionó a Parras y unió al pueblo en vallas de duelo para despedirla.
SÍMBOLOS DE TRADICIÓN Y AFECTO
El corte del listón inaugural del monumental altar estuvo encabezado por el alcalde Fernando Orozco Lara; su esposa Palhoma Riojas Ramos; la coordinadora de Telebachilleratos en la región, la doctora Rosario Martínez González, así como familiares de Marcela y alumnos participantes.
En la ofrenda destacaron elementos con un alto valor histórico y sentimental: un vestido acompañado de su corona de reina, trajes de vendimiadoras y alimentos que eran de su agrado. La composición integró además la identidad vitivinícola del municipio mediante una representación en cartonería de Baco —dios del vino— caracterizado como esqueleto, junto a detallados tapetes de aserrín policromado, catrinas, alebrijes y tótems elaborados en papel maché.
El proyecto requirió dos semanas de montaje y un año de preparación previa, contando con la valiosa participación de aproximadamente 400 estudiantes procedentes de 14 comunidades rurales y ejidos del municipio, coordinados por 35 docentes de los Telebachilleratos de Coahuila.
GRATITUD QUE TRASCIENDE GENERACIONES
En un momento de profunda emotividad, Sonia Elena Silva González, tía de Marcela, expresó el agradecimiento de la familia hacia el pueblo de Parras y las instituciones organizadoras. Destacó que, a casi cuatro décadas de la tragedia, el cariño de la gente reconforta a sus seres queridos y mantiene viva la memoria de su sobrina, perteneciente a una dinastía familiar de la cual cinco integrantes han portado la corona de la festividad parrense.
Publicado por Rocío Ledezma




