Desde el 22 de marzo pasado, la red de análisis comunitaria ha tomado 325 muestras en 127 colonias de la ciudad, en especial en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco

Por Raúl Torres

La Prensa

Aunque el agua que llega a los hogares de la Zona Metropolitana de Guadalajara luce transparente y carece de mal olor, análisis ciudadanos continúan detectando plomo, mercurio y contaminación bacteriológica, incluso después del cierre del canal y la presa Las Pintas, utilizados para abastecer a la población.

María González Valencia, directora del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), explicó que organizaciones civiles y el Centro Universitario de Incidencia Social del ITESO mantienen una red de vigilancia para identificar riesgos en el suministro de agua potable.

Desde el 22 de marzo, los participantes han realizado 18 jornadas de monitoreo, con 325 muestras tomadas en 127 colonias, principalmente de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco.

Los resultados muestran que 90 por ciento de las muestras carecía de cloro residual al llegar a los puntos de consumo. González Valencia advirtió que esa ausencia puede dejar al agua sin una barrera de protección frente a la contaminación durante su distribución.

Las pruebas comunitarias encontraron concentraciones fuera de norma de plomo en 17 colonias, mercurio en 19, aluminio en 14 y cobre en 15. También identificaron presencia de la bacteria E. coli en siete colonias, además de nitratos en 32 y nitritos en nueve.

De las 325 muestras analizadas, 295 presentaron indicios de contaminación de diferentes orígenes, según el IMDEC. La organización relaciona estos hallazgos con descargas industriales, actividades agroindustriales y fuentes bacteriológicas, aunque subraya que el monitoreo comunitario funciona como una herramienta de alerta y no sustituye los análisis completos de laboratorio.

González Valencia destacó que las pruebas ciudadanas abarcan 23 parámetros, mientras que los reportes públicos del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) incluyen siete indicadores. Un estudio exhaustivo de los 102 parámetros previstos en la norma mexicana puede costar cerca de 100 mil pesos, señaló.

El monitoreo busca orientar a las familias sobre posibles riesgos, reunir evidencia para denuncias y formar comités vecinales que vigilen la calidad del suministro. Los participantes también cuestionan el funcionamiento del organismo operador y demandan información más amplia sobre el estado de las redes y las fuentes de abastecimiento.

La crisis ha provocado inconformidad por el agua contaminada y por los tandeos aplicados posteriormente. Ante las afectaciones, el gobernador Pablo Lemus anunció que propondrá al Congreso estatal eximir del pago del servicio durante octubre, noviembre y diciembre a habitantes de 627 colonias.

El conflicto también derivó en protestas. Durante una manifestación realizada el 11 de octubre frente a Casa Jalisco, ciudadanos denunciaron represión policial y el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua.

En una comparecencia ante el Congreso local, Sergio Ramírez, titular de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, ofreció disculpas a quienes consideraron vulnerada su confianza por la actuación de las autoridades. Fue el único funcionario compareciente que expresó públicamente esa disculpa.

Ramírez sostuvo que se utilizaron chorros de agua a baja presión para dispersar humo y reducir riesgos de incendio asociados con artefactos pirotécnicos. Sin embargo, víctimas y legisladores cuestionaron esa explicación y exigieron esclarecer la actuación de los cuerpos de seguridad.

Otros funcionarios estatales afirmaron que se siguieron protocolos y que posibles excesos serían investigados, pero no identificaron a quien ordenó las acciones contra los manifestantes. Afuera del recinto legislativo, ciudadanos reclamaron respuestas y responsabilidades por los hechos.

Así, las denuncias por la calidad del agua permanecen vinculadas a las exigencias de transparencia, atención sanitaria y rendición de cuentas tras las protestas.

Mientras continúan las revisiones comunitarias, las organizaciones piden que los resultados oficiales sean accesibles y que se expliquen las medidas para garantizar un suministro seguro, constante y suficiente a las familias afectadas de Guadalajara.

Publicado por Rocío Ledezma