
Por Carolina Salomón
Raúl Armando “N” pretendía tirar el cuerpo de José Emilio García Ibarra en un lugar desolado, pero su padre Armando Carrizales Luna al verlo que llegó a pedirle una camioneta con las manos ensangrentadas prefirió dar aviso a la policía.
Alrededor de la una de la mañana, el hombre se presentó en las instalaciones de Seguridad Pública a pedir ayuda de los policías porque su hijo estaba muy insistente en que le prestara la camioneta porque tenía que mover un bulto de la casa, localizada en Río Lerma Fraccionamiento Moderno.
Raúl se trasladó hasta el municipio de Frontera donde vive su papá, llegó a la vivienda con las manos manchadas de sangre pidiéndole una camioneta.
Eso le pareció sospechoso al padre por lo que de inmediato acudió a la policía municipal de Monclova donde manifestó a los oficiales que él les daba la autorización de que entraran al domicilio a revisar que había ocurrido.
Efectivamente había una persona muerta en una caja de plástico y se trataba de José Emilio García Ibarra conocido como “Pepito” a quien mató a cuchilladas y llevaba más de 30 horas de haber perdido la vida.
El presunto homicida iba llegando a la casa donde fue detenido y señaló que había tenido un pleito y que se le había pasado la mano y quería deshacerse del cuerpo en un lugar desolado.