
Elsa Claudia, ama de casa habitante del ejido 8 de Enero de Frontera, una mujer emprendedora que se ha visto afectada en los últimos años por diferentes circunstancias, pero a base de trabajo logró sacar adelante a su familia.
Junto con la llegada de la pandemia, a la vida de Elsa Claudia llegó una etapa muy difícil, ya que el día 4 de abril del año 2020 perdió su vivienda en un incendio, quedando prácticamente en la calle.
A partir de ese día, comenzó su lucha por salir adelante.
Durante el mes de marzo del 2020 la región, el país y el mundo entero, comenzó con una de las etapas de restricción de movilidad más estrictas de la historia, lo que vino a afectar la economía a nivel mundial de manera sin igual.
Elsa Claudia fue una de las personas afectadas con la llegada del coronavirus a ciudad Frontera, ya que sobrevive de su negocio, «Merendero el Güero» ubicado sobre la carretera federal 30 en el ejido 8 de Enero.
Ante la restricción de movilidad y el cierre de negocios se avecinaba una crisis económica muy grave para los comerciantes, en este caso vendedores de comida.
«Seguimos trabajando a pesar de todo, primero llegó el Covid, algo que pensamos se iría pronto, apenas habíamos cerrado y un corto circuito ocasionó un incendio donde perdí todo, afortunadamente mis 6 nietos salieron con vida, no les pasó nada», comentó Elsa, con un nudo en la garganta al recordar los lamentables hechos.
Relató que pensó que el incendio sería la última prueba difícil que la vida le pondría.
Elsa también se dedica a la agricultura, junto a su esposo, pasó el incendio y alrededor de un mes después, una granizada se llevó parte de la siembra que estaban a punto de cosechar, perdiendo gran parte del trabajo agrícola realizado en el primer trimestre del 2020.
«Yo le entro a todo, yo trabajo, me gusta salir adelante para apoyar a mis hijos, a mis nietos, yo cargo los bultos de melón, mire, ya estoy jorobadita de cargar tanto bulto», comentó sonriendo.
Pensó que en el 2021 les iría mejor, comenzaron a sembrar de nuevo, llegó una helada histórica en la región y eso se convirtió en una prueba más. «Nombre oiga, si viera, pensamos que ya había pasado lo peor y se viene la helada, perdimos todo otra vez, el negocio pues apenas ahora, en el mes de mayo se va levantando», dijo.
Elsa Claudia comentó que estos dos últimos años han sido de pruebas difíciles, a pesar de trabajar desde casa la situación no mejoró, al contrario, pero gracias al apoyo de sus vecinos logró mantenerse de pie durante el tiempo de crisis.
Elsa vive con su esposo, tiene dos hijos profesionistas, a los cuales logró darles estudio con su trabajo vendiendo comida, a los cuales sigue apoyando junto a sus 6 nietos.