
El Gobierno de Chihuahua anunció que reabrió el caso de la activista Marisela Escobedo, cuyo asesinato a las puertas del Palacio de Gobierno cumplió 10 años.
El Fiscal estatal César Augusto Peniche informó este jueves que se realizará una revisión integral de la carpeta de investigación y a partir de ahí se sabrá cuáles son las tareas a desarrollar.
«Si hay algún tema, alguna línea que tengamos nosotros que atender y profundizar, lo vamos a hacer», dijo en una conferencia de prensa virtual al ser cuestionado sobre si en el reinicio de la investigación se incluirá a funcionarios de la Administración del ex Gobernador César Duarte.
La noche del 16 de diciembre de 2010, Escobedo, quien mantenía un plantón frente al Palacio de Gobierno, corrió hacia la sede gubernamental cuando un hombre se acercó para matarla, pero quedó muerta de un disparo en la cabeza frente a la puerta, la cual estaba cerrada.
Peniche afirmó que instruyó al Fiscal de Distrito Zona Centro, Carlos Mario Jiménez, llevar a cabo una revisión completa del caso.
«Esto es un tema que habíamos comentado previamente con el Fiscal zona centro, Carlos Mario Jiménez, de que valía la pena atender algunos señalamientos, algunas observaciones y desde luego tener la certeza de todo lo que se actúa en esta carpeta de investigación y revisar, revisar que no quede ningún cabo suelto y si lo hay, pues atenderlo de manera debida», expuso Peniche.
«Es un tema en el que tenemos que darnos la oportunidad de revisar, de profundizar en el conocimiento de este asunto, y desde luego que todos tengamos la conciencia de que en el caso de Marisela Escobedo habrá justicia para ella».
El funcionario explicó que el área de análisis empezará a hacer un recuento de todos los puntos sobre los que versó la investigación y a partir de ahí definir en qué temas debe profundizarse.
Escobedo fue asesinada cuando exigía justicia por el asesinato de su hija, Rubí Fraire Escobedo, de 16 años, quien fue victimada en 2008 por su pareja Sergio Rafael Barraza Bocanegra, con quien procreó una hija.
Marisela Escobedo, de 52 años, se dedicó a buscar a Barraza hasta encontrarlo en Zacatecas y lo entregó a las autoridades, por lo que fue trasladado a Ciudad Juárez para enfrentar un proceso penal.
En abril de 2010, un Tribunal Oral lo liberó con el argumento de que había pruebas insuficientes para inculparlo pese a que confesó el crimen ante los policías que lo detuvieron.
Incluso Barraza indicó el lugar donde había dejado los restos de Rubí, los cuales fueron recuperados por las autoridades.
Tras la deliberación, Escobedo inició otro peregrinaje exigiendo la recaptura.
En segunda instancia, un Tribunal de Casación revocó la sentencia absolutoria y condenó a Barraza a 50 años de prisión y ordenó su reaprehensión.
Escobedo instaló un plantón en la ciudad de Chihuahua, frente al Palacio de Gobierno, donde fue asesinada, y en octubre de 2012, la Fiscalía General del Estado presentó a José Enrique Jiménez Zavala, «El Wicked», como el presunto autor material del crimen.
Sin embargo, Ricardo Escobedo, testigo del homicidio y hermano de la activista, rechazó que fuera el asesino y aseguró que el autor material era Andy Barraza, hermano de Sergio Barraza Bocanegra.
En diciembre de 2014, «El Wicked» fue hallado muerto en una celda del penal de Aquiles Serdán, municipio contiguo a la Capital, y en un principio, la FGE informó que se había suicidado.
Luego, la autoridad dio a conocer que fue asesinado por un compañero de celda, a quien había señalado de participar en un multihomicidio junto con él.
De acuerdo con la Fiscalía, «El Wicked» fue estrangulado por venganza por Jaime Noel Cuevas Baeza, vinculado a proceso por el múltiple homicidio de 16 personas en el bar El Colorado, en la ciudad de Chihuahua, en abril de 2012.
«El Wicked» solo fue sentenciado a prisión vitalicia, pero sólo por su participación en el múltiple homicidio, por lo que grupos defensores de derechos humanos señalan impunidad en el homicidio de Escobedo.