
La evacuación de diplomáticos, afganos y otros extranjeros prosigue en condiciones difíciles en Kabul.
Un gigantesco puente aéreo moviliza desde el domingo a aviones del mundo entero, en un aeropuerto cuyos alrededores están estrechamente controlados por los talibanes.
Alemania ha sacado a 500 personas, entre ellas 202 afganos, y aprobó además el envío de 600 soldados a Kabul, para apoyar la evacuación “del mayor número posible de personas” hasta el 30 de septiembre a más tardar.
El primer avión militar español proveniente de Kabul con medio centenar de españoles y colaboradores afganos aterrizó este jueves en la base militar de Torrejón de Ardoz, en el noreste de Madrid.
España también aceptó ayudar a salir de Afganistán al personal local de la Unión Europea (UE) y de la OTAN y llevarlos a Europa. Esos ciudadanos afganos serán enviados a varios países europeos.
El puente aéreo francés, vía Emiratos, prosigue con la llegada prevista este jueves de un nuevo vuelo con 120 personas, esencialmente afganos. Un primer contingente de afganos llegó el miércoles a París.
Estados Unidos envió 6.000 militares para garantizar la seguridad en el aeropuerto de Kabul y evacuar a los 30.000 estadounidenses y civiles afganos que trabajaron para ellos, y temen por su vida. Desde el inicio de operaciones, el pasado 14, ya han sido evacuadas más de 7.000 personas.
Pero el Departamento de Estado afirma que los talibanes “están impidiendo que los afganos que desean salir del país lleguen al aeropuerto”.
A su vez Reino Unido evacuó a 306 británicos y 2.052 afganos.