SABINAS, COAHUILA.- Don Javier Delgado es un minero voluntario que tiene a dos integrantes de su familia, atrapados en el pozo “El Pinabete”, decidido y solitario llegó desde el primer día del accidente para pedir le fuera permitido trabajar como voluntario en el lugar, asegurando que no se irá del lugar hasta ver como salen sus familiares del pozo.
Visiblemente cansado ya que han sido pocas las horas que ha podido dormir don Javier señala que este es un oficio que ha desempeñado toda su vida, han sido ya seis días de largo trabajo, pero aun así mantiene la esperanza.
“Se están haciendo las cosas bien, nosotros hemos visto que se está haciendo todo lo posible por sacarlos, seguiremos aquí, no descansaremos hasta encontrarlos”, dijo.
Destacó que el ya había participado en otros accidentes mineros como voluntario pero en esta ocasión le tocó a dos de sus familiares, destacando que siempre la gente dedicada a la minería son personas muy solidarias y se llegan a convertir en familia porque son muchas las experiencias y conocimientos que comparten.
Durante todo el día domingo se estuvieron colocando ductos para conducir las aguas que son sacados del pozo.
Respecto a estos trabajos Don Javier dijo que se trata de la colocación de un tubo “de 4 pulgadas y una bomba de 75 caballos de fuerza, si Dios quiere vamos a abrir otras más, está bajando el agua gracias a Dios”, sostuvo.
Dijo que ellos llegaron a esta zona desde que ocurrió el siniestro, “estamos bien cansados, somos trabajadores voluntarios, yo llegué como a las 8 de la noche, va a ser rápido”, narró.