Ante el oleaje social y político causado por su discurso de recepción del Premio Princesa de Asturias, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma decidió hacer lo que distingue a las personas de convicciones claras: reafirmó lo dicho.
La ocasión para hacerlo fue la entrega del Reconocimiento Universitario, un prestigioso galardón de la UNAM, destinado para las personas e instituciones con aportaciones trascendentales a la cultura de México, que fue reactivado ayer después de seis años sin entregarse.
«Decir que Eduardo Matos es una piedra angular de la arqueología mexicana es empezar por algo, pero apenas el inicio. El profesor y su obra se han convertido en una piedra labrada en sus cuatro cantos, como una estela, como un cuauhxicalli».
María Teresa Uriarte Investigadora
«La carrera académica de Matos Moctezuma se ha desarrollado gracias a una inteligencia privilegiada, su extraordinaria vitalidad, su pasión por el pasado, su rigor académico y su sentido del humor».
Antonio Lazcano Biólogo
En una ceremonia llevada a cabo en el auditorio del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), el fundador del Proyecto Templo Mayor se unió a una lista de galardonados que incluye, entre otros, a la crítica de arte Raquel Tibol (2004), a la Galería de Arte Mexicano (2005), al museógrafo Mario Vázquez (2013) y a los artistas Helen Escobedo, Manuel Felguérez y Vicente Rojo (2006, 2014 y 2015).
Siempre de buen humor y alejado de la beligerancia y la estridencia, pero con absoluta franqueza y sin medias tintas, el investigador y divulgador del conocimiento arqueológico agradeció a la UNAM y se tomó el tiempo para ampliar las palabras dichas en España.
En el Teatro Campoamor de la ciudad de Oviedo, el pasado 28 de octubre, Matos Moctezuma recibió el premio en el área de Ciencias Sociales y envió un mensaje que se contrapone al enarbolado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador con respecto a la relación de México con el país europeo.
«Era ineludible que tratara en mi discurso el aspecto de la Conquista. Decía yo en mis palabras que lo que hoy es España y lo que hoy es México, en el pasado habían traído muchos siglos atrás su propia historia a cuestas, hasta que hubo una conjunción que se dio en 1521«, planteó ayer en la UNAM.
«Ahí, a partir de ahí, con lo doloroso, también así lo expresé, que son las guerras en cualquier ámbito que se den, sin embargo, surgió y se sentaron las bases de una nueva nación. A partir de ahí, México y España estaban unidos por lazos indisolubles«, abundó.
Ante la exigencia presidencial de una disculpa por parte de España por los agravios cometidos durante la Conquista, que llegó hasta los más altos niveles de la discusión política de ese país, Matos Moctezuma correspondió con un dato ejemplar.
«Nuestra independencia, como todos lo sabemos, se da en 1821, pues 15 años después, en 1836, México y España, que habían tenido luchas sangrientas, tremendas, después de 300 años de dominación colonial, firman un acuerdo que se llama Acuerdo de paz y amistad«, relató.
«O sea que después de aquellas sangrientas luchas, se reconocen mutuamente: España reconoce al México independiente, y el México independiente acepta a España. Yo digo que esto es un ejemplo para los pueblos actualmente», concluyó.
Flanqueado por representantes de la UNAM, el INAH, la Academia Mexicana de la Lengua y El Colegio Nacional, todas sus casas académicas, Matos Moctezuma también redobló su opinión sobre un tema que lo ha enfrentado en posturas con el Gobierno actual.
«No se debe manipular la historia. La manipulación de la historia la hemos visto a lo largo y ancho de la historia y del mundo, o sea, cómo diferentes personalidades que han tenido el mando, el Gobierno, y demás, han manipulado, tergiversado la historia, para fines que les eran, para ellos, propios.
«Esto no debe ser; esto no puede admitirse y así lo manifesté en diferentes medios y así lo manifesté en mi discurso en Oviedo», declaró.
Ante la polémica, datos verificables
Para nadie resultó ajena la polémica suscitada el año pasado, cuando Matos Moctezuma denunció que el Gobierno de la Ciudad de México estaba falseando la fecha de la fundación de Tenochtitlan para poder llevar a cabo un festejo apócrifo por los supuestos 700 años de la capital.
Así lo hizo saber María Teresa Uriarte, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, quien hizo referencia a este hecho al celebrar los estudios de Matos sobre la historia de la urbe.
«Son docenas de ensayos, kilómetros de palabras escritas por él para explicar y entender lo que fue la gran metrópoli mexica, corazón de un imperio y de la ciudad que habitamos, después de haberse fundado en 1325, ¿verdad, maestro? ¿O me equivoco?», preguntó con humor, y algunos en el auditorio rieron.
Sergio Raúl Arroyo, integrante del Seminario Patrimonio Cultural: Antropología, Historia y Legislación, también hizo referencia a la defensa del homenajeado sobre los datos históricos verificables al respecto.
«(Declarar a) 1321 como año fundacional de Tenochtitlan, es sólo la fantasmagoría de una política absorta en la sed del poder, otro fetiche», reclamó.
Matos, quien abrió y cerró sus discursos con agradecimientos a sus amigos y maestros, como los fallecidos Miguel León-Portilla y Alfredo López Austin, sostuvo lo dicho en España.
«(Hoy) quise transmitir un poco los sentimientos y por qué dije las palabras que dije, las cuales están ahí, han quedado, han causado cierta repercusión tanto en España como en México y me congratulo que así sea, porque creo que en ellas he dicho lo que pensaba y lo que he defendido a lo largo de mi vida», zanjó.
Como parte de las sentidas evocaciones de la carrera deMatos Moctezuma llevadas a cabo en el homenaje, el antropólogo Bolfy Cottom, investigador de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, celebró su calidad humana, su congruencia con los ideales democráticos y, sobre todo, su ejemplo.
«Eduardo Matos, más allá de cualquier título, ha sido formador de varias generaciones de antropólogos e historiadores y su conocimiento sigue siendo parte de la generación del conocimiento en nuestro País, trascendiendo instituciones, aulas y foros», elogió.
Amanda de la Garza, quien presidió la entrega del Reconocimiento Universitario como directora general de Artes Visuales de la UNAM, destacó las aportaciones del conocimiento arqueológico de Matos al campo de su especialidad.
«Se sorprendería, doctor, de saber cuántos artistas visuales lo han leído y han seguido su trayectoria. En ese sentido, quisiera agradecerle también personalmente que haya hecho una labor tan intensa de divulgación del conocimiento arqueológico, de la historia de la arqueología en México, en la medida en que la arqueología mexicana ha prefigurado nuestra relación con el pasado y construido, junto con las artes, nuestra imaginación sobre el territorio, la otredad y también sobre el presente», celebró.
De la Garza leyó un texto enviado por el biólogo Antonio Lazcano, también integrante de El Colegio Nacional que, entre otras cosas, destacó el espléndido humor del arqueólogo.
A la salida del homenaje, en breves declaraciones a la prensa, Matos hizo gala de ello, cuando, luego de refrendar lo dicho en sus dos discursos, por tercera vez, se vio ante la siguiente pregunta: «¿Qué le falta por hacer, maestro?».
«Pues irme a comer», dijo con una sonrisa, para ir a celebrar este nuevo reconocimiento de la UNAM con su familia.