Con las aguas negras inundando las colonias, familias exigen atención urgente ante la grave contaminación dentro de sus hogares
Por: María Rodríguez
La Prensa
NUEVA ROSITA, COAHUILA. – Lo que para muchos era el final de las lluvias, para decenas de familias de San Juan de Sabinas apenas comenzó una nueva pesadilla. El colapso del sistema de drenaje sanitario ha provocado que aguas negras y desechos fecales invadan viviendas, patios y calles de varias colonias, desatando una fuerte inconformidad social por la falta de respuesta del alcalde Óscar Ríos Ramírez, a quien los afectados acusan de no atender un problema que pone en riesgo la salud pública.
En distintos puntos de la ciudad comenzaron a multiplicarse los reportes dirigidos a Obras Públicas, luego de que las líneas principales del drenaje dejaron de funcionar adecuadamente tras las precipitaciones. Sin embargo, vecinos aseguran que las respuestas han sido insuficientes y que el problema continúa agravándose.
En la colonia Comercial, sobre la avenida Sabinas y la calle Régulo Zapata, varias familias permanecen con sus viviendas parcialmente inundadas por aguas residuales. Adriana, una de las afectadas, relató que el drenaje colapsó al grado de que las descargas sanitarias comenzaron a brotar dentro de su domicilio.
Explicó que limpiar resulta prácticamente imposible, ya que la materia fecal se acumula en los patios y el olor insoportable invade cada rincón de la vivienda, obligando incluso a limitar las actividades diarias por las condiciones insalubres.
El panorama es similar en la colonia Morelos, donde vecinos de la calle General Terán denunciaron que las corrientes de aguas negras cruzan por el frente de las casas y los encharcamientos permanecen durante días, dificultando el paso de peatones y representando un foco permanente de contaminación.
En la colonia Progreso, especialmente en las calles que conectan con el bulevar Rubén Blanco, los colapsos del drenaje se han vuelto constantes. Los habitantes aseguran que cada temporada de lluvias viven el mismo escenario y reprochan que la administración municipal no haya realizado obras preventivas para evitar una crisis que consideran totalmente predecible.
La molestia ciudadana ha ido en aumento, pues mientras las familias conviven con malos olores, aguas contaminadas y el riesgo de enfermedades, sostienen que el Ayuntamiento no ha presentado una estrategia clara para resolver definitivamente el deteriorado sistema sanitario.