Una vaca muerta en el Socavón que abastece de agua al municipio de Múzquiz, provocó un caos tanto en el abasto del líquido, como en la incertidumbre entre los pobladores, respecto a su salud.
El animal obligó a las autoridades a cerrar las llaves de acceso y ante los cuestionamientos de la población, la alcaldesa Tania Flores se vio obligada a informar lo que estaba sucediendo.
El surtido de agua se vio interrumpido desde la tarde noche del martes, incluso las clases en algunas escuelas se vieron afectadas por tener que suspenderse, ante la falta del vital líquido.
Ayer de manera contradictoria, la alcaldesa señaló que ya llegó el resultado de las pruebas de laboratorio y el agua se encuentra libre de bacterias, sin embargo recomienda no usarla para consumo, solo para actividades externas.
Por otra parte, la Jurisdicción Sanitaria 03 informó que los resultados de las muestras tomadas por ellos, podrían tardar hasta 72 horas.
Por lo pronto, los muzquenses siguen afectados en su vida cotidiana, luego de que trascendiera la noche del martes, que una vaca se ahogó en una noria cercana al Socavón, y por lo tanto el agua que se comunica por el subsuelo, quedó contaminada.
Y aunque Tania Flores asegura que las pilas de almacenamiento ya están listas y que los pozos Aparicio se pusieron de inmediato en funcionamiento, la gente desconfía del abasto normal y sobre todo de usar el agua que tenían almacenada pues no saben cuánto tenía el animal muerto en la noria.