Por Lilia de la Fuente
FRUTOS DE AMOR
Bendito Dios…
Porque me dio la vida…
Me dio las cosas buenas.
Las malas Admitió
Lo bueno lo recuerdo
Día con día…
Lo malo está olvidado,
Atrás quedó…
Ahora ante la vida…
Reacciono diferente…
Lo que me dio de bueno,
Lo regreso feliz…
Y todo, todo aquello
Que me causó una herida…
Ahora lo devuelvo…
Con lo mejor de mí…
El pasado ha pasado…
Se perdió en el poniente…
El presente se siente
Y nos hace vibrar…
El futuro inseguro
Nos asecha y entrampa…
Y ante el libre albedrío…
Está la voluntad…
Si consciente decido
Entregarme a la gente
Cantarles lo que siento
Dándoles lo mejor…
No le temo al futuro…
Porque vivo el presente,
Si mirando de frente
Les doy… Frutos de amor.
“CONSEJO A TIEMPO”
¡No, hija! por piedad
no te destruyas;
¡No abortes! por favor,
es criminal.
Un hijo es bendición,
amor, ternura;
y al tenerlo en los brazos
te saturas
de una emoción feliz
cual no hay igual.
Yo también, hija mía,
estoy sufriendo.
El demonio nos quiere
controlar.
No debemos caer
en esa trampa;
el aborto, es injusto
y criminal.
Hay mujeres como tú
que lo intentaron;
que, como tú,
pensaron abortar;
pero al final
deciden enfrentarse
al problema,
con amor y dignidad.
Y sabes, hija mía,
muchas de ellas
le dan gracias a DIOS
por su bondad;
porque aquel hijo
que un día rechazaron,
intentando arrancarlo
de su ser,
hoy es orgullo
y causa de alegría,
para esas madres
que de DIOS sabían,
era el mandato: ¡No matar!
Por gracia y ley.