menú

martes 26 de mayo de 2026

>
>
>
>
>
Bitácora del director

Bitácora del director

Pascal Beltrán del Río

Historia con matices

El recorrido de la humanidad está repleto de personajes y acontecimientos que han dejado una huella indeleble en nuestro mundo. Sin embargo, a menudo caemos en la trampa de simplificar la narrativa histórica, dividiendo a los protagonistas en las categorías de “héroes” y “villanos”.

Esta visión maniquea –que se ha acentuado en los tiempos polarizados que vivimos– puede llevarnos a tergiversar la realidad y perder de vista la complejidad de los actores históricos y sus circunstancias. También nos arrebata la posibilidad de conocer los detalles finos con los que se construye una personalidad, los cuales nos permiten valorar en su justa dimensión a los hombres y mujeres que trascendieron su época.

El uso político de la historia –es decir, la manipulación de los hechos del pasado para justificar las decisiones que toman en el presente los gobernantes y líderes partidistas– requiere de esa simplificación. Si para la academia la convivencia de matices numerosos y contradictorios resulta un tesoro, para la política significan un estorbo.

La política no busca la comprensión cabal del pasado y el presente, sino imponer una visión subjetiva sobre el mayor número posible de individuos. Su propósito es crear adeptos, mas no individuos libres, enterados y críticos.

El estudio del pasado muestra que los personajes históricos son seres complejos, influenciados por factores sociales, políticos y culturales. Abrazar una visión equilibrada, nos lleva a reconocer que aquellos que han sido etiquetados como “buenos” pueden tener fallas y contradicciones, y aquellos catalogados como “malos” pueden haber tenido motivos comprensibles. Y no es subestimar los logros de los primeros ni sobreestimar las circunstancias que orillaron a los otros a actuar como lo hicie- ron, sino perseguir un conocimiento equilibrado.

Los distintos regímenes que ha tenido el país, particularmente los de larga duración, intentaron incidir en el pensamiento de los mexicanos con una interpretación a modo de la historia.

Incluso el Himno Nacional, que cantamos patrióticamente, es una muestra de cómo echó mano del pasado el dictador Antonio López de Santa Anna para tratar de unir a los habitantes del país y distraerlos de la rebelión que ya se estaba formando en las montañas del sur del país, comandada por el general Juan Álvarez y que luego sería conocida como la Revolución de Ayutla. Cuando en noviembre de 1853 se lanzó el concurso para componer el himno, Santa Anna estaba pensando en el 25 aniversario de su victoria en la Batalla de Tampico, durante el intento de reconquista comandado por Isidro Barradas, que se celebraría al año siguiente.

 ¿Significa eso que debemos dejar de cantar el Himno Nacional? No, solamente que nos conviene conocer nuestra historia, para poder ampliar la conversación y no ser víctimas fáciles del uso del pasado que tanto conviene a los políticos.

Casi al mismo tiempo que se socializaba la letra y la música que habían ganado el concurso, Santa Anna publicaba un bando en el que prohibía “divulgar noticias falsas o alarmantes” –lo que en realidad era un intento de acallar la información sobre la rebelión en Guerrero y otros estados del país– o “censurar los actos del Supremo Gobierno o los de alguna otra autoridad”, bajo pena de ser “reducido a prisión, y juzgado y sentenciado como faccioso”.

Aunque pasó desapercibido para la mayoría, el pasado 4 de mayo se cumplieron 80 años, apenas ocho décadas, de que el país adoptó oficialmente el Himno Nacional. Es decir, hasta que el presidente Ávila Camacho la desempolvó, la obra del potosino Francisco González Bocanegra y el catalán Jaime Nunó se usó sin ton ni son durante casi 89 años. Y no se hizo oficial sin antes vaciarla de referencias a Santa Anna (“guerrero inmortal de Zempoala”) e Iturbide (“Bravo Adalid”).

Conocer la historia –y no su versión maniquea– nos permite reflexionar sobre las consecuencias de las decisiones de los poderosos de otros tiempos y extraer lecciones aplicables a al nuestro. Hacer a un lado los matices y reducir la historia a una lucha simplista entre el bien y el mal nos priva de un entendimiento completo y enriquecedor.

*Palabras pronunciadas en la presentación del libro Juárez. La otra historia, de José Luis Trueba, 25 de mayo de 2023.

Más Noticias

“DEFENDEREMOS A COAHUILA”: CHEMA
Fortalece Chema Morales su cercanía con las familias del Distrito 12, rumbo a las elecciones a diputado Por Wendy Riojas La Prensa RAMOS ARIZPE, COAHUILA.–...
Fortalecen recorridos de vigilancia en Ramos
La atención a la ciudadanía y la presencia operativa se desarrollan en distintos sectores del municipio Por Alejandro Martínez La Prensa RAMOS ARIZPE, COAHUILA.- El...
Choque contra tráiler deja tres lesionados
Los ocupantes de una camioneta quedaron prensados tras ser impactados en la carretera Monterrey-Saltillo; rescatistas lograron sacarlos con vida Por Liz de la Fuente LA...

Relacionados

Muere profesor de la CNTE en plantón de la CDMX
Falleció por la  madrugada de ayer martes por un paro...
Pide México a ciudadanos del Congo que no vengan al Mundial
La Secretaría de Salud informó que se reforzará la vigilancia...
Va Lalo Medrano por más inversión en las colonias
El candidato a diputado se comprometió a ser el gestor...
Vamos por seguridad y calidad de vida: Marimar
La candidata a diputada Marimar Arroyo se comprometió a estar...
Trabajará Álvaro Moreira la movilidad y el transporte
Realizó recorridos en colonias del Distrito 16 y sostuvo una...
Sigamos mejorando lo que da resultados: Luz Elena
  Seguridad, calidad de vida y un futuro próspero para...

Suscríbete

Inscribete a todas nuestras noticias y avisos.