La ciencia revela cómo los perros perdidos regresan a casa
Cuando un perro se pierde, muchos dueños se angustian imaginando que su mascota no podrá volver sola. Sin embargo, hay numerosos casos documentados de perros que recorren kilómetros y kilómetros hasta reencontrarse con su hogar. ¿Cómo es posible que regresen a casa? La ciencia ha empezado a responder esta pregunta y los hallazgos son tan sorprendentes como fascinantes.
Estudios recientes revelan que los perros tienen una capacidad de orientación mucho más desarrollada de lo que se creía. Su sentido del olfato, su memoria espacial y un misterioso “sexto sentido” vinculado al campo magnético de la Tierra podrían ser la clave detrás de este fenómeno. A continuación, te explicamos cómo la ciencia ha empezado a descifrar este instinto de regreso a casa.
Su memoria espacial es impresionante
La memoria espacial permite a los perros recordar caminos, rutas y lugares, aunque los hayan visitado solo una vez. De acuerdo con investigaciones publicadas en Applied Animal Behaviour Science, los perros son capaces de formar “mapas mentales” del territorio que recorren, lo que les ayuda a orientarse incluso en sitios desconocidos.
Es posible que los perros hayan heredado esta habilidad para orientarse de su antepasado, el lobo gris, que solía desplazarse por enormes territorios en Eurasia, la región donde comenzó su domesticación.
¿Perciben el campo magnético, tienen una brújula interna?
Al igual que las aves migratorias, los salmones o las ballenas, los perros podrían tener una especie de GPS natural que los ayuda a orientarse usando el campo magnético de la Tierra. Aunque todavía no se entiende del todo cómo funciona esta capacidad —llamada magnetorrecepción—, la ciencia ya ha observado pistas claras de que los perros también la poseen.
En un estudio realizado en la República Checa y publicado en 2020, un grupo de científicos trabajó durante tres años con 27 perros de caza. A cada uno le colocaron rastreadores GPS y pequeñas cámaras, y los soltaron en un bosque desconocido. Luego, pidieron a sus dueños que los llamaran para que regresaran. En más de 600 pruebas, los perros se alejaron en promedio casi dos kilómetros.
Casi el 60 % de los perros siguió el rastro de su propio olor para regresar. Pero lo más interesante ocurrió con otro 30 % de los participantes: estos perros tomaron rutas nuevas, corriendo brevemente en línea recta siguiendo un eje norte-sur, como si se “calibraran” antes de dirigirse hacia sus humanos.
Los científicos llamaron a esto la “carrera de la brújula”, y creen que es una forma de orientación magnética. Según sus observaciones, este método ayudó a los perros a llegar más rápido a su destino, lo que sugiere que combinan su memoria del entorno con la capacidad de percibir el campo magnético terrestre.
Los perros modernos podrían no estar preparados para saber volver a casa
Hoy en día, muchos perros podrían no estar tan capacitados para regresar por sí solos a casa. Como explica el investigador Hynek Burda, la mayoría no tiene la oportunidad de aprender o practicar cómo volver desde lugares lejanos o desconocidos.
Esto se debe a que esas travesías extraordinarias se han vuelto raras, ya que las razas actuales han sido criadas principalmente para vivir muy cerca de sus humanos.
POR: EXCELSIOR