La Región Sureste está experimentando una transformación en la dinámica laboral: Arhcos
Susana Mendoza
La Prensa
La Región Sureste de Coahuila comienza a vivir una transformación en su dinámica laboral con la incorporación de migrantes y personas repatriadas a la fuerza de trabajo industrial. De acuerdo con Xavier Galindo Valdés, presidente de la Asociación de Recursos Humanos Coahuila Sureste (Arhcos), este sector ya representa alrededor del 4% de la plantilla laboral en las empresas locales.
“El número ha ido en aumento. No sólo hablamos de quienes intentaban llegar a Estados Unidos, sino también de connacionales que han sido repatriados y que ahora encuentran empleo en la región”, destacó Galindo Valdés. Según estimaciones de Arhcos, cerca de una tercera parte de estos trabajadores son mexicanos retornados que buscan una segunda oportunidad en el país.
Capacitación, clave para su integración
La llegada de este nuevo perfil laboral ha significado un reto para las empresas, que han optado por implementar programas de capacitación específicos antes de incorporarlos a las líneas de producción.
“La mayoría proviene de sectores como el campo o el comercio. Por eso, se les entrena previamente para que se adapten a los procesos industriales”, explicó el presidente de Arhcos.
Los tiempos de preparación varían según la complejidad del área:
En operaciones básicas, la capacitación puede tomar de 2 a 3 días.
En procesos especializados, como soldadura o costura industrial, la formación se extiende hasta un mes antes de que el trabajador pueda operar de manera independiente.
Una región que atrae mano de obra
El fenómeno migrante se suma al flujo constante de trabajadores nacionales provenientes de estados como Estado de México, Veracruz y Guerrero. Según Galindo Valdés, uno de cada cuatro empleados en la región —entre 20 y 25%— llega de otras entidades del país.
En cuanto a la permanencia de los migrantes y repatriados en sus empleos, el líder empresarial reconoció que se trata de un fenómeno todavía en observación, pero hasta ahora con resultados positivos.
“En términos culturales hemos avanzado mucho como región. No ha habido mayores problemas; al contrario, hemos aprendido a adaptarnos y aprovechar esta diversidad”, puntualizó.
Coahuila, un polo de integración
La tendencia sugiere que la Región Sureste de Coahuila no solo está absorbiendo mano de obra migrante, sino que se consolida como un espacio de integración laboral y social, donde quienes llegan encuentran estabilidad, capacitación y la posibilidad de forjar una nueva vida dentro del país o más allá de sus fronteras.