CADA UNO TIENE AL MENOS 1.5 TONELADAS DE BASURA
El problema crece de forma acelerada y representa un riesgo para el ecosistema y las comunidades cercanas
Susana Mendoza
La Prensa
SALTILLO, COAHUILA.- En al menos 40 puntos de la sierra de Zapalinamé se han detectado tiraderos clandestinos de basura y escombro, situación que está provocando daños cada vez más graves al ecosistema de esta zona natural protegida.
Juan Cárdenas Villanueva, coordinador operativo de la Reserva Zapalinamé de Profauna A.C., informó que este año se ha registrado un aumento preocupante en la cantidad de sitios donde personas acuden a depositar residuos de manera ilegal.
“Diariamente, muchos ciudadanos acuden a distintos parajes de la sierra para tirar grandes cantidades de basura, pero también escombro, lo que es más difícil de cuantificar debido a su peso”, explicó.
Los recorridos de limpieza que realiza Profauna de forma periódica resultan insuficientes para contener el problema, debido al volumen creciente de desechos que se arrojan. Esta acumulación representa ya un riesgo ambiental importante para Zapalinamé y para las colonias que se ubican en sus alrededores.
“Sabemos que en toda la periferia de la ciudad existen basureros clandestinos, así como en algunos paraderos de carretera, pero en la zona protegida de Zapalinamé ya son al menos 40 puntos identificados, con un estimado de 1.5 toneladas de basura cada uno”, detalló Cárdenas Villanueva.
Actualmente, un elemento de la Policía Ambiental mantiene vigilancia permanente en el acceso al Cañón de San Lorenzo; sin embargo, el coordinador consideró necesario reforzar la supervisión en otros accesos y evaluar la posibilidad de implementar vigilancia aérea con drones para detectar a quienes cometen estas infracciones en flagrancia.
“Sabemos que la Policía Ambiental tiene mucho trabajo en la ciudad, pero es importante fortalecer la vigilancia en Zapalinamé por la relevancia que esta zona tiene para la fauna y para la captación de agua de los saltillenses”, subrayó.
La acumulación de basura y escombro en esta área natural protegida no solo afecta la flora y fauna locales, sino que también pone en riesgo los mantos acuíferos que abastecen a la región, por lo que las autoridades y organizaciones ambientales llaman a la ciudadanía a evitar estas prácticas y a denunciar los tiraderos clandestinos.