SERÁ INTEGRADA AL ACERVO DEL MUSEO FRANCISCO Y MADERO
La Proclama Medalla de Proclamación celebraba la ascensión del rey Fernando VII al trono español y acompañó actos oficiales y festejos en Parras hace 216 años
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
Una moneda conmemorativa acuñada en 1809 para anunciar la llegada del rey Fernando VII al trono regresó a Parras y será integrada al acervo del Museo Francisco Y Madero del coleccionista Felipe Bravo, dedicado a la preservación de la memoria histórica del municipio.
La pieza adquirida por Felipe Bravo es una proclama de dos reales emitida en 1809 y destinada originalmente a Parras. Esta pieza no es solo una moneda antigua; es un documento tridimensional que confirma la importancia económica y social que Parras poseía hace más de 200 años.
Su existencia evidencia la importancia económica y social que tuvo la localidad dentro del virreinato, al ser incluida en un listado de ciudades que solían recibir este tipo de emisiones, como México, Guadalajara, Morelia y Puebla.
Felipe Bravo en entrevista, explica al semanario La Prensa, que la Medalla de Proclamación se originó en la Ciudad de México, fue elaborada por un grabador de apellido Gordillo.
La moneda conmemorativa formó parte de un conjunto de tres módulos: uno pequeño de dos reales, uno intermedio de cuatro reales y otro acuñado en oro. Su función era acompañar los actos oficiales vinculados al reconocimiento del nuevo monarca.
En Parras, la llegada de Fernando VII fue celebrada con una serie de actividades públicas en la Plaza de Armas, donde se realizaron carreras de caballos, peleas de gallos, música y juegos pirotécnicos, conforme a las prácticas festivas de la época.
Así mismo, explica, que la pieza regresó al municipio luego de permanecer en manos de un coleccionista particular.
Su traspaso se concretó tras un acuerdo previo entre ambas partes, y su incorporación al museo representa para Felipe Bravo un logro significativo debido al valor actual de estas proclamas.
¿QUÉ ES UNA PROCLAMA?
En la época virreinal, una proclama era una pieza metálica (moneda o medalla) emitida por las ciudades para anunciar de forma oficial la ascensión de un nuevo rey al trono. Era un sello de lealtad y un registro físico del acto político.
EL VALOR EN LA ÉPOCA
El valor de dos reales era nominal, equivalente a la cuarta parte de un Peso de Plata y cerca del salario diario de un peón. Al tener valor, se aseguraban de que la gente la conservara como un recuerdo duradero.
El hecho de que Parras recibiera esta pieza subraya su relevancia, pues era incluida en el mismo listado de ciudades importantes del país.
Hoy, las proclamas son documentos materiales valiosos para reconstruir la vida política y social del virreinato y comprender la manera en que cada región participaba en los acontecimientos de la época.