Entre septiembre 2024 y noviembre 2025, tres vecinos de la calle Miguel Blanco decidieron suicidarse bajo circunstancias casi idénticas
Por: Manolo Acosta
LA PRENSA
FRONTERA, COAHUILA. – Una trágica coincidencia ha generado consternación en Ciudad Frontera, luego de que este martes fuera encontrado sin vida Ulises “S”, de 24 años, en su domicilio de la calle Miguel Blanco. Con este caso, suman tres hombres que se han quitado la vida en el mismo sector —cruce de Presidente Carranza y Miguel Blanco— en poco más de un año, todos con el mismo método y con antecedentes de problemas de adicción.
Ulises “S”, originario de Oaxaca y de oficio albañil, fue localizado sin vida minutos antes de las 10:00 horas. Vecinos mencionaron que el joven enfrentaba problemas de consumo de sustancias y que durante la noche escucharon gritos desde el interior de la vivienda, posiblemente derivados de un ataque de ansiedad.
Tras confirmarse el fallecimiento, la Fiscalía General del Estado acordonó el área e inició las investigaciones correspondientes. Elementos de la Agencia de Investigación Criminal realizaron el levantamiento del cuerpo y su traslado al Servicio Médico Forense.
PRIMER CASO: 7 DE SEPTIEMBRE DE 2024
El primer deceso ocurrió la noche del 7 de septiembre de 2024, cuando Mauricio “N”, de 38 años, fue encontrado sin vida. Allegados señalaron que enfrentaba severos problemas de adicción, factor que habría influido en su decisión.
SEGUNDO CASO: 4 DE NOVIEMBRE DE 2025
Más de un año después, el 4 de noviembre de 2025, Joaquín Eduardo “G”, de 31 años, también decidió acabar con su vida en el mismo cuadrante.
El hombre había salido recientemente de prisión tras ser investigado por la muerte de su hija Emily Nicole, de 5 años. La indagatoria confirmó que la única responsable fue su exesposa, Yesenia Guadalupe “T”, actualmente encarcelada por omisión de cuidados.
Su tío, Jesús Alfonso González Ibarra, lo encontró colgado dentro del domicilio y sin signos vitales, por lo que avisó de inmediato a las autoridades.
Familiares y vecinos señalaron que Joaquín enfrentó por años una dura lucha contra las drogas, lo que deterioró su salud y su entorno familiar, dejando huérfanos a sus cuatro hijos.
Según sus allegados, el hombre visitó la tumba de su hija el 2 de noviembre y, tras acudir nuevamente el día siguiente, decidió quitarse la vida dentro de su hogar en la calle Miguel Blanco.
Como dato relevante, las tres víctimas tenían entre 24 y 38 años, todas residentes del mismo cuadrante formado por las calles Presidente Carranza y Miguel Blanco, donde ocurrieron los hechos dentro de sus propios domicilios. En los tres casos se repitió el mismo método de suicidio, lo que ha llamado la atención de autoridades y vecinos, quienes piden reforzar la atención a las adicciones y la salud emocional