Sebastián, de Torreón, se dirigía a la Ciudad de México a ver el partido contra Rayados. Durante una pausa en el trayecto fue arrollado y arrastrado casi 15 metros, por un automovilista que invadió el carril a exceso de velocidad
Liz de la Fuente
La Prensa
Sebastián había salido de Torreón en un viaje exprés con sus amigos de la porra del América. Querían llegar a tiempo al partido de este sábado en la Ciudad de México. Su ilusión era simple: ver si su equipo lograba vencer a Rayados.
A mediodía, la camioneta tipo van en la que viajaban —con aficionados provenientes de Torreón y de San Luis Potosí— se detuvo sobre la avenida José López Portillo, justo frente a la Santa Muerte monumental. Bajaron para cruzar hacia la gasolinera y usar los baños.
“Él era quien iba deteniendo el tráfico. De hecho, nosotros ya habíamos pasado al baño, pero él se regresó al banco. Les hizo señas a los carros, hasta al que lo atropelló, pero ese no se paró”, relató una de sus amigas.
En el momento en que intentaba cruzar de nuevo hacia la camioneta, un automovilista que circulaba a exceso de velocidad por el carril confinado del Mexibús lo embistió y lo arrastró cerca de 15 metros.
Sebastián murió frente a sus amigos.
Los integrantes de la porra intentaron auxiliarlo, pero los golpes fueron mortales. Minutos después, policías municipales detuvieron al conductor responsable.
Durante varias horas, los americanistas permanecieron en el lugar esperando a los servicios forenses para el levantamiento del cuerpo. No sabían a dónde tendrían que acudir posteriormente ni qué trámites seguir. Tampoco sabían cómo avisarle a la familia de Sebastián que su viaje para ver a su equipo terminó en tragedia.