Los trabajos incluyen nuevos carriles y mayor seguridad, y se proyecta concluir la ampliación en junio de 2026 para agilizar el tránsito industrial
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.– La ampliación de la carretera Saltillo–Derramadero avanza con paso firme y ya alcanza alrededor del 70 por ciento de progreso físico, informó el secretario de Infraestructura del Estado, Miguel Ángel Algara Acosta, durante su comparecencia en el Congreso local por la glosa del Segundo Informe del Gobierno.
El funcionario señaló que el proyecto ha implicado una intervención mayor en terracerías, drenajes pluviales, reubicación de servicios y conformación de bases para los nuevos carriles, lo que ha permitido mantener la obra dentro del calendario previsto. Aunque se había estimado un periodo de ejecución de 18 meses, se espera su conclusión y entrega formal en junio de 2026.
El tramo modernizado comprende 7.3 kilómetros desde Saltillo hasta La Encantada y contempla la construcción de cuatro carriles, dos por sentido, además de acotamientos diseñados para mejorar la seguridad vial. Adicionalmente, se levantarán dos pasos superiores vehiculares en los cruces de Las Coloradas y La Angostura, considerados como la intervención más compleja del proyecto debido a su diseño estructural y la necesidad de mantener el tránsito sin afectar el traslado diario hacia Derramadero.
Este corredor carretero es la principal conexión hacia el parque industrial donde operan diversas armadoras automotrices y proveedores del sector, por lo que su modernización representa un beneficio directo para miles de trabajadores que utilizan la vía diariamente, así como para el traslado de mercancías y componentes del clúster automotriz.
Algara Acosta recordó que el banderazo de arranque se realizó a finales de enero de este año y que se invierte un monto cercano a los 500 millones de pesos de recursos estatales, como parte de las obras estratégicas para fortalecer el desarrollo económico y la competitividad de la Región Sureste.
Asimismo, enfatizó que se trabaja en la reducción de riesgos en zonas de alta afluencia vehicular, ampliando radios de giro y visibilidad, además de reforzar señalética preventiva para evitar accidentes mientras continúan las labores.
“La obra avanza bien, y estamos cuidando la calidad de cada proceso constructivo para garantizar una vialidad segura y duradera que responda a la demanda de crecimiento industrial que vive Coahuila”, expuso ante legisladores.