Cuestionó que si se recorta el financiamiento a los partidos, ahora quién lo hará, a lo que lanzó la pregunta de si será el narcotráfico
Rubén Moreira, coordinador de la bancada priista en la Cámara Baja, diputado plurinominal y exgobernador de Coahuila, se pronunció por la próxima discusión de la reforma electoral, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Dijo que «Nadie la pidió» y se está planteando como una operación para quedarse con los aparatos electorales, desmantelar al Poder Legislativo y hacerle «cómodo» a Morena su transitar.
Moreira criticó la posible desaparición de los organismos públicos locales electorales (OPLES) que funcionan al ser México un país federado, donde los estados tienen autonomía y soberanía interior.
Cuestionó que si se recorta el financiamiento a los partidos, ahora quién lo hará, a lo que lanzó la pregunta de si será el narcotráfico o ahora los políticos serán aquellos grandes ricos.
Sobre los plurinominales, de los que es parte, criticó que a Morena y aliados «No les gusta que haya representación de la sociedad y no les gusta discutir en el parlamento, a ellos les es cómodo girar órdenes y que voten acá los de Morena sin reflexión».
Manifestó que ahora con la reforma no existirán otros partidos políticos, el financiamiento dependa de «lugares poco prudentes» y la centralidad de la política.
Cuestionó que la reforma electoral no sale de la oposición, sino del gobierno a fin de «No irse en muchas décadas».
Dijo que su partido no ha querido entrar al debate porque sería aceptar la reforma y de hacerse una propuesta querrían negociar las cosas.