Confían que gracias a los esfuerzos entre productores y autoridades, se logre la reapertura de las exportaciones a Estados Unidos
Karla Cortez
LA PRENSA
Sabinas, Coahuila.- Tras un año marcado por restricciones comerciales y una drástica caída en la actividad productiva, la Asociación Ganadera Local de Sabinas inicia 2026 con una expectativa distinta: recuperar el dinamismo perdido y devolver estabilidad a uno de los sectores económicos más relevantes de la región. El balance que deja 2025 es complejo, pero también ha sentado las bases para una etapa que los productores confían será de reactivación.
El presidente de la asociación, Alejandro Gutiérrez Balderrama, reconoció que el año anterior representó uno de los periodos más difíciles para los ganaderos locales, debido a la interrupción en la exportación de ganado hacia Estados Unidos. Esta situación provocó que la actividad se mantuviera muy por debajo de los niveles alcanzados en 2024, afectando de manera directa los ingresos de decenas de productores que dependen de estas ventas para sostener sus ranchos y a sus familias.
La exportación, explicó el dirigente ganadero, no solo es una opción comercial más, sino uno de los pilares económicos del sector en Sabinas. La imposibilidad de colocar el ganado en el mercado estadounidense impactó la liquidez de los productores y obligó a reducir operaciones, postergar inversiones y ajustar gastos en un entorno ya de por sí adverso.
A pesar de ese escenario, Gutiérrez Balderrama afirmó que el cierre de 2025 también dejó avances importantes en materia de organización y coordinación institucional. Durante los últimos meses, la Asociación Ganadera Local ha trabajado de forma conjunta con la Unión Ganadera Regional de Coahuila y con autoridades estatales, particularmente con la Secretaría de Desarrollo Rural, con el objetivo de atender cada uno de los requisitos sanitarios y legales que exige Estados Unidos para permitir nuevamente la exportación de ganado mexicano.
De acuerdo con el presidente de la asociación, el cumplimiento puntual de estas disposiciones es una prioridad, no solo para reabrir la frontera, sino para garantizar la calidad, sanidad y seguridad del ganado que se produce en la región. Este esfuerzo coordinado busca que, una vez que se autorice la reapertura, el sector esté en condiciones de retomar operaciones sin contratiempos.
Las expectativas para 2026 están directamente ligadas a ese proceso. La asociación confía en que, con la reanudación de las exportaciones, la actividad ganadera pueda recuperar su ritmo habitual y aumentar de manera significativa el volumen de comercialización. Esto se traduciría en mejores ingresos para los productores y en un impacto positivo para la economía regional, que depende en gran medida del movimiento que genera el sector agropecuario.
El alcance de esta reactivación va más allá de los ranchos y corrales. La ganadería es considerada un sector estratégico para Sabinas, por lo que su fortalecimiento incide en la generación de empleos, en la actividad de proveedores y en la estabilidad económica de numerosas familias que encuentran en esta actividad su principal sustento.
Gutiérrez Balderrama reiteró que el compromiso de la Asociación Ganadera Local es mantener un seguimiento constante a los lineamientos internacionales y conservar una comunicación permanente con las autoridades competentes, a fin de que la recuperación proyectada para 2026 no sea temporal, sino sostenida. Para los ganaderos de Sabinas, el nuevo año representa la oportunidad de dejar atrás un ciclo complicado y avanzar hacia un escenario de mayor certidumbre económica, apoyado en el cumplimiento normativo y en el trabajo colectivo del sector.