Para evitar riesgos tanto para los animales, como para la ciudadanía; advierten los especialistas en Coahuila
Por Iván Villarreal
La Prensa
El Director de fauna silvestre del Museo del Desierto (MUDE), Fernando Toledo, exhortó este miércoles a la ciudadanía a evitar interactuar, capturar imágenes o alimentar a los osos negros que descienden a las zonas urbanas de Saltillo, ante el riesgo que esto representa tanto para la población como para los ejemplares.
Toledo advirtió que, aunque estos animales resultan fascinantes y curiosos, las personas deben abstenerse estrictamente de intentar tomarse fotografías de autorretrato o de acercarles comida con la mano, conductas que se han detectado de forma recurrente en regiones montañosas vecinas.
«Los osos no atacan por naturaleza; hay que dejarlos caminar y no agredirlos. Se van a detener un poco porque son curiosos y nos van a olfatear desde muy lejos, pero no hay que intentar aproximarse», puntualizó el especialista.
El directivo del MUDE explicó que es común que los plantígrados ingresen a los patios de las viviendas atraídos por el olor de los alimentos, es por eso que reiteró la importancia de no dejarles agua ni residuos de comida, ya que son animales oportunistas que se acostumbran rápidamente a la presencia humana, lo que incrementa el peligro de que sufran atropellamientos o ataques.
A pesar de que el avistamiento de osos en los sectores urbanos de la capital de Coahuila ha disminuido de manera considerable en comparación con el periodo de 2023 a 2024, este año se documentó la presencia de un ejemplar en las inmediaciones del Cerro del Pueblo.
Históricamente, las colonias ubicadas en las faldas de la Sierra de Zapalinamé han sido las zonas con mayor frecuencia de reportes.
Finalmente, Toledo informó que, de los 35 osos rescatados y rehabilitados en el MUDE tras sufrir heridas por armas de fuego, atropellamientos o ataques de jaurías de perros, la gran mayoría fue devuelta con éxito a su hábitat natural.
Ninguno de los ejemplares liberados ha regresado a la ciudad ni ha sido localizado sin vida, lo cual se constató mediante el monitoreo de los aretes de identificación que portan para registrar sus movimientos territoriales.