Israel afirmó este martes en el primer día de un ciclo de conversaciones en Roma con Beirut que espera que el diálogo contribuya a implementar un acuerdo sobre dos «zonas piloto» en el sur de Líbano, de donde las tropas israelíes deberían retirarse.
Ambos países, oficialmente en guerra durante décadas, negocian bajo los auspicios de Estados Unidos en medio de una escalada regional entre Washington y Teherán.
El 26 de junio alcanzaron un acuerdo marco con el objetivo de poner fin a la guerra entre Israel y el movimiento libanés proiraní Hezbolá y allanar el camino hacia la paz.
Pero Hezbolá rechaza el acuerdo, que exige el desarme del grupo y cuya implementación comenzaría con la retirada israelí de dos «zonas piloto» en el sur de Líbano.
La presidencia libanesa advirtió el lunes que exigirá esta retirada como condición para negociaciones posteriores.
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, dijo que su país está «dispuesto a avanzar en la implementación de esas dos zonas piloto».
«Espero y quiero creer que esta ronda de conversaciones en Roma lo propicie», declaró Saar a periodistas en Jerusalén.
Un funcionario del Departamento de Estado afirmó que las conversaciones en Roma «fueron productivas y se desarrollaron en un ambiente positivo» y que ambas partes quieren avanzar. El diálogo se reanuda el miércoles.
Según una fuente diplomática libanesa, «el ejército libanés está preparado para tomar el control gradualmente de las localidades de las que se retiraría el ejército israelí».
«Israel está dispuesto a retirarse gradualmente», afirmó la analista Orna Mizrahi del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) en Tel Aviv. Pero con la condición de «que no haya presencia de Hezbolá en las áreas de las que Israel se vaya retirando», añadió.
Una delegación militar estadounidense comenzó el sábado en Beirut negociaciones con el ejército libanés sobre el proceso de retirada israelí de una de estas «zonas piloto».
Pese a un frágil alto el fuego en vigor entre Hezbolá e Israel, el ejército israelí ha proseguido con ataques en el sur y ha procedido a demoliciones en las localidades que ocupa, según los medios oficiales libaneses.
La agencia libanesa NNA informó de un ataque en la ciudad de Nabatieh al Fawqa este martes.
Los bombardeos aéreos e invasiones terrestres de Israel han matado a más de 4,300 personas desde que comenzó la guerra a principios de marzo, según las autoridades libanesas.
Por El Economista