CIERRAN CON BROCHE DE ORO FIESTAS NAVIDEÑAS
En una tarde llena de color y sabor, el alcalde Fernando Orozco y Palhoma Riojas compartieron con más de 700 familias la tradicional partida de rosca, la cual estuvo acompañada de un delicioso champurrado
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Con una afluencia superior a los 700 asistentes, el Ayuntamiento de Parras realizó este martes la tradicional celebración del Día de Reyes en la Villamagia Coahuila. El evento, encabezado por el alcalde Fernando Orozco Lara y la presidenta del DIF Municipal, Palhoma Riojas, tuvo como objetivo principal fomentar a las tradiciones y la convivencia familiar.
El centro de la logística fue la instalación de una rosca monumental que alcanzó una longitud de casi 100 metros lineales. Personal municipal coordinó la distribución de las porciones entre los ciudadanos, quienes además recibieron champurrado caliente como complemento.
Antes de dar el primer corte, se ofreció una breve, pero significativa charla sobre el origen de esta tradición. Se explicó que la forma circular de la rosca representa el amor infinito de Dios, y cómo cada elemento, desde el acitrón hasta el muñequito oculto, tiene un porqué en nuestra historia, educando así a las nuevas generaciones sobre el valor de sus raíces.
Durante su intervención, el alcalde Fernando Orozco Lara fue enfático: “Mantener vivas nuestras tradiciones es trabajar por el bienestar de Parras”. Aseguró que estos eventos son esenciales para reconstruir el tejido social y reafirmó su compromiso de seguir creando espacios donde las familias parrenses se sientan seguras y felices.
Asimismo, subrayó el compromiso de su gestión con el bienestar de las futuras generaciones y el resguardo de la identidad cultural del municipio.
La sorpresa más grande de la tarde ocurrió cuando Palhoma Riojas invitó a un grupo de niños a subir al escenario para realizar un acto de “magia colectiva”. Con gritos de emoción que se escuchaban hasta los portales de la plaza, los pequeños llamaron a Melchor, Gaspar y Baltasar.
La aparición de los Reyes Magos desbordó la alegría. Los Reyes comenzaban a repartir las esperadas “monedas de oro” de chocolate. Ese gesto, sencillo pero cargado de simbolismo, iluminó los rostros de los más pequeños, creando recuerdos que seguramente atesorarán durante toda su vida.
El momento más esperado por los adultos llegó con la partida formal de la rosca. Entre bromas y expectación, tanto el alcalde como su esposa cortaron sus respectivas rebanadas, encontrando ambos la figura del Niño Dios. La coincidencia desató aplausos y risas, sellando el compromiso simbólico de seguir cuidando a la comunidad.
Posteriormente, las autoridades se integraron a la repartición masiva. Cada pedazo de rosca y cada vaso de champurrado fueron entregados personalmente, convirtiendo el acto en una convivencia directa entre gobierno y ciudadanos.
La jornada no terminó con el último trozo de pan; las familias hicieron fila para tomarse la fotografía del recuerdo con los Reyes Magos, quienes con paciencia y cariño atendieron a cada parrense.