JUAN FRANCISCO: ENTRE EL DEBER Y LA FAMILIA
En el marco del Día Nacional del Policía, Juan Francisco Cázares Ávila comparte su experiencia, vocación y compromiso como elemento de Seguridad Pública Municipal
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS COAHUILA. – Portar el uniforme, cumplir con la disciplina diaria y mantener el vínculo con la familia forman parte de la vida de quienes integran la corporación de Seguridad Pública Municipal.
Juan Francisco Cázares Ávila, de 28 años y originario de Parras de la Fuente, es un elemento activo de Seguridad Pública Municipal, donde cuenta con un año y tres meses de servicio. Actualmente desempeña labores operativas, enfocadas en la prevención del delito, vigilancia y resguardo de espacios públicos.
Antes de integrarse a la corporación municipal, formó parte de Fuerza Civil, experiencia que influyó en su decisión de continuar su carrera policial en su ciudad natal.
De acuerdo con el elemento, el deseo de estar cerca de su familia fue un factor clave para regresar a Parras. Destacó que desde el inicio de su carrera ha contado con el respaldo constante de sus padres y de su familia.
Portar el uniforme, explicó, implica una responsabilidad permanente, ya que su labor está enfocada en servir y proteger a la ciudadanía. Reconoció que uno de los mayores retos del servicio es el tiempo que se dedica al trabajo, lo que reduce la convivencia con su esposa e hijos, una realidad común dentro de la profesión policial.
En su trabajo diario realiza recorridos de prevención y vigilancia en colonias y zonas comerciales, además de cubrir servicios en puntos fijos, como la vigilancia del Palacio Municipal. Señaló que la alta disponibilidad que exige la corporación hace que, en muchas ocasiones, la vida personal quede en segundo plano.
Al recordar su formación, mencionó que la etapa en la academia fue una de las más difíciles, debido a la separación prolongada de su familia. Sin embargo, subrayó que el servicio también brinda satisfacciones, especialmente cuando la ciudadanía reconoce el apoyo recibido y agradece la labor policial.
Sobre el manejo de situaciones de riesgo, indicó que la concentración es fundamental, ya que cualquier error puede tener consecuencias. Consideró que la lealtad, la responsabilidad y el respeto son valores indispensables para desempeñar correctamente la función policial.
Cázares Ávila afirmó que su forma de ver la vida cambió desde su ingreso a la corporación, pues ser policía implica asumir una conducta responsable tanto dentro como fuera del horario laboral. Añadió que le gustaría que la sociedad comprendiera que el trabajo policial requiere preparación, disciplina y compromiso, ya que cada jornada presenta escenarios distintos.
Finalmente, señaló que su principal motivación para continuar en el servicio es su familia y el deseo de ofrecerles un mejor futuro. El legado que busca dejar es el de un elemento que cumplió con su deber y asumió con responsabilidad el compromiso de servir a su comunidad.
Su trayectoria puede resumirse en una palabra: resiliencia, la capacidad de adaptarse a las exigencias del servicio, enfrentar los retos diarios y mantenerse firme pese a los sacrificios personales que implica portar el uniforme.