El avance en la interconexión de galerías permitió localizar un auto-rescatador durante las labores que realizan los rescatistas
Karla Cortez
LA PRENSA
VILLA DE SAN JUAN DE SABINAS, COAHUILA.– A casi veinte años de la tragedia que marcó para siempre a la región carbonífera, el interior de la mina Pasta de Conchos volvió a ofrecer señales del trabajo que ahí se realizaba, luego de que las labores actuales permitieran avanzar en la interconexión de dos de sus galerías principales y localizar equipo utilizado por los mineros al momento del siniestro.
En el desarrollo de los trabajos encabezados por el Mando Unificado, se logró comunicar las galerías Lumbera 1 y Lumbera 2, una fase clave dentro de las maniobras subterráneas que se ejecutan como parte del proceso de recuperación y esclarecimiento de los hechos. Fue durante tareas de rezaga cuando el personal localizó un indicio no biológico: un auto-rescatador, equipo de protección personal diseñado para situaciones de emergencia en minas.
El dispositivo fue encontrado en el centro de la galería, lo que confirma el avance sostenido de los trabajos en zonas que permanecieron inaccesibles durante años. Tras el hallazgo, se dio aviso inmediato a la Comisión Federal de Electricidad, dependencia que actualmente tiene bajo su responsabilidad la conducción técnica de las labores dentro del complejo minero.
De acuerdo con la información oficial, cada indicio localizado forma parte de un proceso cuidadosamente documentado, cuyo objetivo no se limita al aspecto técnico, sino que busca aportar elementos al camino de justicia que durante años han demandado las familias de los 65 mineros fallecidos en el accidente.
Las maniobras que se realizan en Pasta de Conchos se desarrollan bajo la supervisión constante de la Inspección Federal del Trabajo, órgano adscrito a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encargado de verificar que las acciones se ejecuten conforme a los protocolos establecidos y con medidas estrictas de seguridad para el personal involucrado.