Manos consagradas que amasan para ofrecer estas piezas artesanales con receta original
Por Iván Villarreal
La Prensa
En plena celebración del Día de Reyes, las hermanas Dominicas de esta ciudad intensifican su labor para ofrecer a la comunidad monclovense y sus alrededores la tradicional rosca de Reyes, un pan elaborado de manera artesanal que busca fomentar el compartir familiar y preservar una costumbre arraigada en la cultura mexicana.
Fray Josefar Rendón, originario de Monclova y actualmente estudiando en la Ciudad de México, apoya a las religiosas en esta tarea. “Las hermanas trabajan diariamente, pero ahora con el Día de Reyes están haciendo un trabajo sobre todo para la comunidad monclovense y sus alrededores, ofreciendo esta gran tradicional rosca de reyes que año con año han estado realizando”, explicó el fraile.
Las roscas se ofrecen en cuatro tamaños para adaptarse a diferentes necesidades familiares:
• Chica: 120 pesos, aproximadamente medio kilo, con dos muñecos de Niño Dios.
• Mediana: 240 pesos, con tres muñecos.
• Grande: 360 pesos, ideal para compartir con vecinos, con cinco muñecos.
• Mega: 480 pesos, con siete muñecos.
Fray Rendón destacó el profundo simbolismo de esta tradición, que combina elementos europeos adaptados al paladar mexicano tras la conquista. “La forma circular representa el amor infinito de Dios, sin principio ni fin. La fruta cristalizada simboliza las joyas de la corona de los Reyes Magos, y el escondite del Niño Dios recuerda cómo fue ocultado para protegerlo”, detalló.
La elaboración es completamente artesanal y casera, con recetas únicas transmitidas entre las propias hermanas. Hasta el momento, han producido entre 300 y 400 roscas de distintos tamaños, priorizando los pedidos anticipados para garantizar la disponibilidad. “Es una producción más artesanal, por eso es un poquito tardada y con mucho detalle. Contamos con el apoyo de allegados y frailes para sacar adelante la labor”, comentó.
Aunque este año la demanda ha sido más tranquila que en temporadas anteriores, posiblemente influida por la situación económica local, las religiosas mantienen la esperanza de que más familias se sumen a la tradición. “Esperemos que con la publicidad y el apoyo de los medios y redes sociales pueda aumentar la demanda. Tenemos la esperanza de que podamos reunirnos como familia para celebrar la manifestación de Dios”, expresó Fray Rendón.
Las personas interesadas pueden acudir directamente al convento de las hermanas Dominicas en Monclova o realizar pedidos con anticipación para asegurar su rosca. Aún hay unidades disponibles para quienes no alcanzaron a reservar.
Con esta iniciativa, las Dominicas no solo ofrecen un delicioso pan de temporada, sino que invitan a la reflexión sobre el compartir y el sentido cristiano de la Epifanía.