Se retrasó en el pago de 350 pesos una semana, y le impusieron cobro de mil 900 pesos en “Tanda Lana”
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
Con amenazas, agresiones verbales y allanamientos, las casas financieras ejecutan métodos ilegales de cobranza contra deudores que por insolvencia no pueden pagar los créditos, además advierten de embargar por su propia cuenta para secuestrar bienes que garanticen el pago, denunció la estilista Marisa Castañeda Álvarez.
Dijo que por un crédito de 3 mil 500 pesos en -Tanda Lana- tiene que pagar 375 pesos durante 12 semanas, pero que cuando por alguna razón se produce un atraso la negociación aplica una penalidad que asciende a mil 900 pesos, lo que complicó pagar, por lo que otra vez le aplicaron otra sanción similar llegando el atraso a casi 4 mil pesos y no a 700 pesos.
Dijo que una representante de la financiera llegó agresivamente a su establecimiento en calle Juárez del primer cuadro de la ciudad, así como a su domicilio enclavado en calle 16 número 909 de la colonia Hipódromo, provocando su desvanecimiento y el apoyo moral de algunas personas.
“La intención es pagar, eso se tendrá que hacer, el problema es que por un atraso semanal de 350 pesos se aplica lo que llaman ellos una multa de 1900 pesos y esto empeora aún más la situación, dicen que pueden embargar, aún sin demanda y que basta con un policía para llevarlo a cabo”, mencionó Marisa Castañeda.
Señaló que inclusive otra empleada de la financiera, propuso una solución de pago sin necesidad de llegar a niveles como los que sufrió en su domicilio particular en el sector oriente de la ciudad y en su estética en la zona centro de Monclova allanando en ambos casos la propiedad.
Destacó que no es con daños morales como los que sufrió de representantes de la financiera que se cree con facultades para embargar por su propia cuenta sin necesidad de promover un demanda judicial por el adeudo al momento de 700 pesos por atraso de dos semanas.
Finalmente, Marisa Castañeda subrayó que las financieras no tienen facultades legales para realizar embargos por cuenta propia ni sin una resolución judicial, por lo que sugirió flexibilidad para pagar ese crédito de la mejor manera posible, evitando así complicaciones.