Ladrones se apoderaron de sillas y mesas metálicas que el dueño de un restaurante acomodaba para recibir a la clientela. Fueron perseguidos hasta abandonar el producto del hurto
Manolo Acosta
LA PRENSA
Los ladrones ya no saben ni qué robar actualmente, pues durante la tarde dos amantes de lo ajeno sorprendieron a comerciantes y vecinos locales, alarmados; el insólito robo ocurrió en un negocio de comida ubicado en la colonia Guadalupe, generando asombro por los objetos sustraídos durante la jornada vespertina diaria.
Los hechos se registraron cerca de las diecisiete horas sobre la calle Puerto Rico, cuando los sujetos caminaban observando mesas y sillas rojas colocadas afuera visibles, el comerciante se preparaba para recibir a su clientela, colocando mobiliario rojo en el exterior de su vivienda adaptada como negocio familiar durante la tarde.
Sin pensarlo, los fulanos tomaron dos mesas y siete sillas, emprendiendo la huida corriendo rumbo al panteón municipal cercano, cargando patas metálicas rojas visibles rápidamente y los ladrones avanzaron hacia el bulevar Acereros, lanzando los objetos por la barda del camposanto antes de brincar apresurados para intentar escapar hacia otra colonia.
Comerciantes y vecinos, al percatarse del ilícito, decidieron seguir a los sospechosos, generándose una persecución inusual entre tumbas del panteón, causando sorpresa tensión nerviosismo colectivo.
Uno de los sujetos vestía completamente de negro, mientras que del segundo no se lograron obtener mayores características físicas durante la rápida persecución vecinal improvisada, al verse alcanzados, los presuntos ladrones desistieron de continuar cargando el botín, abandonándolo dentro del panteón municipal para facilitar su huida hacia la colonia Independencia.
Los sujetos lograron escapar del lugar, pese a la movilización ciudadana que intentó impedir el robo cometido minutos antes por dichos individuos desconocidos hasta ahora, mientras tanto, elementos de la policía acudieron posteriormente para tomar conocimiento de los hechos y realizar el reporte correspondiente del peculiar robo registrado esa tarde en Guadalupe.
Afortunadamente, las mesas y sillas fueron recuperadas y devueltas al comerciante afectado, sin que se reportaran personas detenidas tras el insólito incidente delictivo urbano local.