Esta fecha es dedicada a levantar al Niño Dios y dedicar rosarios en las casas donde se tienen armados los nacimientos
Por Oscar Ballesteros
La Prensa
Con origen religioso, pero popularizada como un día de convivencia y degustación de tamales es que se celebra este 2 de febrero el “Día de la Candelaria”, fecha que se caracteriza por el consumo de los tamales; como capricho gastronómico es que se ha convertido esta celebración que originalmente tiene que ver con la bendición de velas, o candelas, como representación de Cristo como “Luz del Mundo”.
Escenas de danzantes también se observan entre los fieles a la Virgen de la Candelaria, y esta mezcla de gastronomía y folclore da colorido a la fecha.
Otra práctica es “levantar al Niño Dios”, que se viste con las mejores galas, en medio de rosarios en viviendas que tienen armados sus nacimientos.
Esta fecha en el calendario se liga directamente con otro placer culinario y religioso para la comunidad, siendo los «afortunados» en haber sacado al “Niño Jesús” en la rosca de Reyes el pasado 6 de enero los encargados de conseguir los tamales para cierto grupo o comunidad con quienes la compartieron para dar el festejo de la Candelaria.
En la comunidad local, esta fecha católica representa la convivencia que procura degustar este platillo que ya se hizo popular en todo México como el representativo de la fecha, puesto que, si bien no tiene relación con el catolicismo, sí surge de una sinergia entre costumbres, sumándole a la conmemoración el producto realizado con maíz, ofrendas que se usaban desde la época prehispánica.
A pesar de que no toda la comunidad realmente se suma a los rituales religiosos que representan fielmente la fecha, es oportunidad para que las casas, trabajos y espacios sociales tengan la excusa de consumir los tamales puntualmente durante este 2 de enero, porque finalmente se ha convertido esto en la marca distintiva de esta celebración.