Con 29.9 por cada 100 mil habitantes, fenómeno ligado a la violencia del crimen
Por Rolando Herrera/Agencia Reforma
La Prensa
MÉXICO.- El Estado de Sinaloa, gobernado por el morenista Rubén Rocha, encabezó las entidades que en 2025 registraron un mayor número de personas desaparecidas y no localizadas, con una tasa de 29.9 víctimas por cada 100 mil habitantes, informó México Evalúa.
En esa entidad, en lo que va del año se ha reportado la desaparición de 10 mineros en el municipio de La Concordia, de cuatro turistas oriundos del Estado de México plagiados en Mazatlán, y de cinco hombres privados de la libertad en Ahome.
En el estudio “Violencia en México, 2015-2025: análisis de los datos y propuestas para la paz”, la ONG indicó que al igual que Sonora y Baja California Sur, que registran también altas tasas de desapariciones, el fenómeno está asociado a la violencia del crimen organizado.
“La desaparición se inserta en entornos de alta violencia criminal, con disputas territoriales persistentes y presencia sostenida de grupos armados. La coexistencia de tasas elevadas de homicidio y desaparición sugiere que la desaparición no opera como un fenómeno separado, sino como un mecanismo funcional para ocultar asesinatos y distorsionar los registros oficiales de violencia letal”, indicó.
De acuerdo con los datos publicados por la organización ciudadana, recogidos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, la tasa de desaparecidos no ha dejado de crecer en Sinaloa, el año pasado se ubicó 30 por ciento más arriba que en 2024 y estuvo 80 por ciento por encima de lo registrado en 2018 y fue 150 por ciento mayor de lo reportado en 2015.
A nivel municipal, la localidad con la tasa más alta en el País es Mazatlán, con 49.6 personas desaparecidas o no localizadas por cada 100 mil habitantes, en tanto que la capital del Estado, Culiacán, tiene una tasa de 30.1 víctimas por cada 100 mil sinaloenses.
“Las trayectorias municipales confirman que los focos más intensos de desaparición responden a acumulación de la violencia en territorios con altos niveles de criminalidad organizada. Por ejemplo, en Mazatlán, la tasa en 2025 es 113 por ciento mayor que en 2018 y 247 por ciento superior a 2015, con un aumento adicional de 4 por ciento frente a 2024”, señaló México Evalúa.
La violencia letal en Sinaloa comenzó a dispararse a partir de julio de 2024, cuando Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, fue traicionado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y entregado en Nuevo México a las autoridades de Estados Unidos.
Esa traición desató una guerra entre distintas facciones del cártel, principalmente entre “Los Chapitos”, hijos de Guzmán Loera, y “La Mayiza”, encabezada por Ismael Zambada Sicairos, “Mayito Flaco”, hijo de “El Mayo Zambada”.
Además de enfrentamiento directos y asesinatos, ambos grupos han recurrido al plagio de rivales o de quienes sospechan trabajan para sus enemigos con el fin de torturarlos y obtener información o de enviar mensajes de amenaza a los adversarios.