EL AMARGO RECUENTO DE LOS DAÑOS TRAS EL FUEGO
El patrimonio de Sergio Rodríguez se esfumó en minutos; hoy, los afectados evalúan el impacto económico del incendio que consumió un yonke en la colonia el Pueblo
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
A 24 horas del voraz incendio que consumió un yonque, el silencio ha reemplazado a las explosiones, pero la incertidumbre permanece entre los vecinos, quienes vieron como una tarde rutinaria terminó en un siniestro que no solo calcinó vehículos, sino que puso en jaque el patrimonio de las familias colindantes.
Uno de los vecinos afectados, Sergio Rodríguez González, relató que el siniestro se registró alrededor de la una de la tarde, cuando regresaba de recoger a su hijo de preparatoria y al llegar al domicilio, observó una densa nube de humo y escuchó detonaciones provenientes del establecimiento.
Indicó que, al aproximarse a su negocio colindante con el yonque, se percató de que las llamas ya envolvían su camioneta y otros vehículos, por lo que comenzó a lanzar agua con botes para evitar que el fuego se propagara, mientras solicitaban el apoyo de los cuerpos de emergencia.
Rodríguez González describió que la escena fue de alto riesgo, con explosiones constantes, fuego de gran intensidad y columnas de humo visibles a varios metros, situación que generó alarma entre los vecinos, quienes por su instinto de sobrevivencia salieron de sus domicilios.
En cuanto a los daños materiales, informó que un vehículo tipo Volkswagen “vochito” quedó totalmente calcinado, además de que una camioneta y una vagoneta sufrieron afectaciones en la parte trasera, lo que representa pérdidas económicas considerables.
Estimó que las pérdidas ascienden a entre 25 y 30 mil pesos, principalmente por la pérdida total del automóvil que tenía destinado para venta.