Habitantes de la colonia Riojas manifestaron su indignación por el abuso que sufrió la niña de 11 años
MARÍA RODRÍGUEZ
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.- La tranquilidad de la colonia Riojas se vio sacudida esta semana tras darse a conocer un presunto caso de abuso en el que estaría involucrado un padrastro en perjuicio de su hijastra menor de edad. La noticia generó un profundo impacto entre las familias del sector, que hoy expresan indignación, sorpresa y preocupación por el bienestar de la menor.
Juan Pablo Contreras, vecino del lugar, relató que la información corrió rápidamente entre los habitantes, provocando incredulidad. Según explicó, el señalado —identificado como César “N”— mantenía un comportamiento que, ante los ojos de la comunidad, parecía normal.
“Siempre se mostró respetuoso con los vecinos y con los niños; nunca dio señales de algo extraño”, comentó Contreras. Esa aparente actitud cordial es, precisamente, lo que más ha sorprendido a quienes convivían con él de manera cotidiana.
De acuerdo con lo señalado por el entrevistado, tampoco se habían percibido cambios notorios en la menor que hicieran sospechar una situación de riesgo. Entre los vecinos, dijo, incluso se ha especulado que, en caso de haberse confirmado un embarazo, este pudo no haber sido evidente durante algún tiempo, lo que aumentó la preocupación y el desconcierto.
Habitantes del sector también señalaron que la madre de la menor trabaja largas jornadas en una maquiladora de la localidad, saliendo desde temprano y regresando hasta la tarde, mientras que el presunto implicado no contaba con un empleo formal. Para algunos vecinos, esta dinámica pudo haber dejado a la menor en una situación de vulnerabilidad.
Más allá de los señalamientos, la comunidad coincide en que lo más importante es garantizar la protección integral de la niña y que las autoridades realicen una investigación exhaustiva y transparente. “Lo que queremos es que se esclarezca todo y que la menor esté segura”, expresó otro residente que prefirió omitir su nombre.
El caso ha reabierto entre las familias de la colonia la conversación sobre la importancia de mantener comunicación constante con niñas, niños y adolescentes, así como de estar atentos a cualquier señal de alerta, por mínima que parezca.
Mientras avanzan las indagatorias, en la colonia Riojas prevalece un ambiente de preocupación y solidaridad. Los vecinos aseguran que, ante todo, esperan que la menor reciba el acompañamiento y la atención necesaria para salvaguardar su bienestar físico y emocional.