SUMA COAHUILA OTRO ATAQUE CANINO CONTRA MENORES
El animal, -que no tiene raza definida- irrumpió en un domicilio ajeno para agredir al niño; el can ya se encuentra bajo resguardo sanitario
Por: María Rodríguez y Karla Cortez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA. — Un menor de apenas tres años de edad estuvo a segundos de perder la vida tras ser atacado de forma repentina por un perro mientras jugaba en el patio de su vivienda. El dramático episodio movilizó a elementos de la Agencia de Investigación Criminal y de la Policía Municipal, quienes acudieron para brindar apoyo a la familia, visiblemente alterada por la agresión.
De acuerdo con las primeras indagatorias, el pequeño disfrutaba en el patio de su domicilio cuando, de manera intempestiva, un can sin raza definida propiedad de un vecino irrumpió en el lugar y se lanzó directamente contra el menor. Sin posibilidad de defenderse, el niño fue embestido y los colmillos del animal se clavaron en la parte superior de su cabeza. Las fauces permanecieron sujetas durante varios segundos, provocando un fuerte sangrado ante los gritos desesperados de sus padres.
En medio del caos, los padres trasladaron de emergencia al niño al Hospital General de esta ciudad. Al ingresar, los especialistas activaron de inmediato los protocolos médicos correspondientes: realizaron una limpieza profunda de la herida para prevenir infecciones y aplicaron la vacuna antirrábica, dada la delicadeza de la zona afectada. Afortunadamente, los médicos reportaron que los colmillos no provocaron lesiones internas graves y el menor se encuentra estable, aunque bajo observación constante.
Por su parte, los agentes de la Fiscalía General del Estado tomaron conocimiento de los hechos para deslindar responsabilidades, mientras que el animal agresor quedó bajo resguardo de las autoridades sanitarias.
Este lamentable incidente ocurre apenas unos días después de un ataque similar registrado en el municipio de Monclova, donde un perro de la raza Pastor Belga agredió a la hija de sus propios dueños. En aquel caso, la víctima, una pequeña de siete años, resultó con heridas de consideración que aún la mantienen bajo cuidados especializados en el Hospital General de dicha ciudad. Ambos sucesos han reavivado el debate sobre la tenencia responsable de mascotas y la vulnerabilidad de los menores ante este tipo de agresiones.